miércoles, 7 de mayo de 2008

Hierbas medicinales

La humanidad viene utilizando desde tiempos inmemoriales las medicinas a base de hierbas, que carecen de los efectos secundarios de los fármacos, y son mejor asimiladas por el organismo, porque proceden de la misma naturaleza, igual que nosotros.

Las actuales medicinas, las de farmacia, en el 85% de los casos, son formas sintetizadas químicamente de plantas medicinales, lo que dificulta la absorción de la sustancia por parte del cuerpo y casi siempre provoca efectos secundarios (la mayoría de remedios a base de hierbas carece de estos efectos y de contraindicaciones).

Los análisis químicos a partir del SXIX, han venido a demostrar científicamente la eficacia sanadora de muchas de las plantas utilizadas durante siglos por aztecas, chinos, celtas, griegos, indios... Por ejemplo, se ha demostrado la efectividad del ajo o la equinácea para las infecciones, de la cúrcuma para la gota, del jengibre para la artritis y la fiebre...


La ulmaria, una planta de flores blancas, contiene ácido salicílico, el mismo que la aspirina, y además esta planta tiene su propio equilibrador interno, el tanino y el mucílago, que protegen y curan la membrana estomacal, evitando los efectos secundarios del medicamento químico.

La medicina alopática, al recetar un diurético, es habitual que recete también un complemento de potasio, pues el cuerpo pierde este mineral con la micción frecuente. El diente de león se emplea en fitoterapia como diurético, porque además de esta propiedad, contiene potasio, por lo que él mismo nutre al cuerpo de esta sustancia.


Éstos son solo algunos ejemplos de que la planta administrada entera se mantiene en equilibrio, y nos mantiene a nosotros/as también equilibrados/as, mientras que a veces los principios activos por separado tienen efectos secundarios problemáticos.



La equinácea en gotas o pastillas, por ejemplo, cura muy bien las infecciones de garganta y oídos, entre otras, y no daña el estómago y la flora intestinal como los antibióticos. La infusión de hinojo o manzanilla fría, elimina los virus de las cistitis, las menta y el regaliz aceleran la curación y calman el herpes labial...


Seguro que a veces sean necesarios los medicamentos de farmacia, pero os recomiendo que probeis alguno de herbolario, o lo preparéis en casa, y empecís a sustituír los sintéticos por los naturales, la diferencia se nota, y mucho.




2 comentarios:

Sergio Prieto dijo...

Imaxinades as civilizacións antigas empregando medicamentos de laboratorio? Nin os tiñan nin falta que lles facían, e seguro que tiñan máis calidade de vida ca nós. Pero claro, nestes tempos capitalistas que corren, para que se vai fomentar o uso desta clase de herbas, se vai facer caer en picado o uso de medicamentos artificiais e botar por terra os millóns que gañan os laboratorios a conta da nosa saúde?

Marta dijo...

Esa é a cuestión.
Ademáis, as farmacéuticas están respaldadas polos médicos, ós que sobornan con regaliños e viaxes (xa dende que estudan: na faculdade de mediciña os labopratorios facíanlles regalos ós estudantes para que ó sairen receitasen o que eles fabrican) para que receiten os seus productos. É o de sempre: os cartos.