miércoles, 18 de junio de 2008

Un ejercicio de imaginación, para que profundicemos en nuestras actitudes y pensamientos adquiridos

Un grupo de chicas y chicos en un bar, hablando.

- ¿Habéis leído el periódico?- cometa una de las chicas, señalando una noticia. Otro hombre muerto por violencia doméstica.


-Qué horror. Siempre estamos con lo mismo.- dice uno de los chicos.- Algunas mujeres se creen dueñas de su pareja, los cohartan, los maltratan, y un día... pasa lo que pasa. Ya está bien.

- Es lo de siempre.- comenta otro chico.- Desde siempre se ha educado al hombre para que sea sumiso, para que esté al servicio de la mujer, eduque a los hijos, se ocupe de la casa, y no tome decisiones.

- Es cierto.- dice otra de las chicas.- Mi padre nunca ha trabajado fuera de casa, siempre se ocupa de las tareas domésticas, pero no trae el dinero a casa, y claro, parece que así no tiene poder de decisión en cosas importantes. Y encima, perpetúan esa educación. A mi hermano le obligaba a ayudar en casa, y a mí no, yo podía llegar más tarde a casa, a mí me dejaban jugar a todo y a él le decían que debía leer y estarse quieto...

-Eso aún es existe, sí, pero cada vez va a menos, por suerte. Aunque sí que se sigue dando esa educación. Fíjate en los anuncios, utilizando el cuerpo del hombre para vender, porque es la mujer la que tiene mayor poder adquisitivo. Se le exije al hombre que se arregle, que se opere, que siempre esté guapo y sea amable con la mujer. Es lo de siempre, hay que romper esos estereotipos.

- Cierto, y mira la prostitución. ¿A cuantos hombres se les obliga a vender su cuerpo? Por falta de oportunidades, porque los traen engañados de otros países, porque no se les permite formarse y es la única salida que encuentran... Es una forma más de desigualdad y de expresión del poder de la mujer sobre el hombre. Que existan ese tipo de relaciones de poder es un síntoma de que todavía no hay igualdad real de oportunidades, de educación y de decisión entre mujeres y hombres. El mundo aún está dominado por las mujeres, que siguen oprimiendo a los hombres para tenerlos a su disposición y utilizarlos como les conviene.

- Es verdad, se ve en todo: en la religión, dominada por mujeres y en la que la Diosa es mujer y la Papisa también, la política, la cultura y los libros de texto, que solo hablan de los logros históricos y científicos de la mujer...

-Cuánta razón tenéis. Esperemos que algún día las cosas cambien definitivamente y seamos por fin iguales a todos los niveles los hombres y las mujeres.

3 comentarios:

Efraím Díaz dijo...

Tienes toda la razón Marta, aun no estamos iguales claro que no, pero creo que no falta mucho, 2 o 3 generaciones probablemente, y luego el circulo será al reves, como siempre, es la naturaleza de la especie humana una espiral, cada vez lo tengo más claro. UN saludo.

Sergio Prieto dijo...

Interesante idea o de ver a cuestión dende o punto de vista contrario. Semella que o equilibrio non é fácil de manter, pero estaría que o houbese nestas situacións, pero creo que, mentres siga habendo eses roles tan marcados, difícil o temos tod@s. Noraboa.

Mabel dijo...

Matiña!!voto por eso!!Desde la cercanía,desde el respeto por el otro,desde el intercambio de posturas,desde la unión de los corazones ,las cabezas y las almas,desde el estar juntos en ello,desde el yin y el yan...iguales y reconocibles ante la ley y ante dios.