domingo, 27 de julio de 2008

Antenas de móvil y cáncer

Mucha gente duda de que las antenas de telefonía y los campos electromagnéticos artificiales provocan enfermedades gravísimas por contacto prolongado con ellos (entre ellos la OMS, aunque sigue investigando sobre el tema y publicando con cuentagotas resultados), pero cada vez salen a la luz más estudios confirmando esta relación.

Por ejemplo, los estudios de Eger y Wolf indican que los casos de cáncer cerca de estas instalaciones se multiplican por cuatro. El estudio de Gijón refleja una relación de la telefonía con el cáncer, descubriendo que los tumores se concentran en el área de emisión de las antenas.
Los resultados del importante estudio "Reflex" demuestran que las radiaciones de telefonía móvil rompen el ADN de las células. (para ver estos informes, http://www.avaate.org/article.php3?id_article=17).

A pesar de que los campos de las antenas son de baja frecuencia, como indican las compañías y los gobiernos, hay expertos que apuntan que la densidad de energía puede ser muy elevada en algunos puntos y en algunos momentos, y por eso aunque la potencia total sea baja,
para que se produzca la rotura de un enlace químico, la mutación de una célula y un cáncer, basta con que la densidad de energía sea muy alta en un momento de tiempo y en una región más o menos pequeña del espacio. Además, los oncólogos lo dicen claro: "Las radiaciones electromagnéticas de baja frecuencia deben ser consideradas como agentes potencialmente carcinógenos para los humanos y, sin alarmismos, se deben evitar las exposiciones innecesarias guardando las distancias prudentes" (Revista Española de Pediatría).


Por otra parte, el Parlamento Europeo recomienda colocar las antenas de móvil fuera de núcleos urbanos, y desaconseja utilizar móviles a niños y adolescentes, dado que su sistema nervioso se está desarrollando y, por tanto, puede ser más sensible a las radiaciones de esos aparatos. Si hacen estas recomendaciones tan alarmantes será porque tienen pruebas o indicios razonables de que estas ondas perjudican gravemente la salud. Y posiblemente llegará el día (cuando haya muerto muchísima más gente por causa de esta contaminación invisible) en que tendrán que pasar de recomendar a prohibir.

Hasta que llegue ese día, dejaremos que las compañías inunden por completo las ciudades de antenas y de radiaciones.
Así, aunque tengamos cáncer y enfermedades cardíacas, por lo menos tendremos buena cobertura, que es lo que importa. ¿O no?

Para ver opiniones a favor y en contra:
http://www.dat.etsit.upm.es/?q=node/5523
Para ver estudios que demuestran la relación:
http://www.dsalud.com/numero36_4.htm

2 comentarios:

Efraím Díaz dijo...

La verdad es que hay mucho cultismo por parte de las empresas telefónicas y de los gobiernos que reciben grandes beneficios con ese negocio.

Hace 10 años todos podíamos vivir sin movil y ahora resulta indispensable, por favor hagamos un ejercicio, tan necesario es el movil??? y todo lo que conlleva???

Sergio Prieto dijo...

Esto dos móbiles foise metendo case sen que nos decatasemos, e agora dás unha patada e saen a feixe. E,como dicides, goberno, empresas e certos médicos están no mesmo saco. Cobertura ou saúde? Eu creo que está claro.