jueves, 21 de agosto de 2008

La atención [20/08/2008]

"El darse cuenta genera sutileza y claridad mental. Deberíamos considerar juntos qué es lo que entendemos por atención. La mayoría de nosotros aprende lo que es la concentración; desde la infancia se nos obliga a concentrarnos, generalmente en algo que no nos gusta. Esta obligación forzosa a hacer algo que nos desagrada genera una especie de rebelión. La educación se ha convertido en un proceso de embutir nuestro cerebro de múltiples materias, lo que nos condiciona a conformarnos. Por todo el mundo se educan millones de personas que luego no encuentran trabajo. Toda la estructura de la sociedad en que vivimos se ha vuelto tan anormal y peligrosa que debemos encontrar un nuevo modo de convivir. Esto requiere sensibilidad y una observación y pensamiento muy objetivos. Uno duda de que la concentración, que es la focalización de la percepción, contribuya a producir una cualidad mental diferente. ¿Para qué les están educando? ¿En qué van a convertirse como seres humanos? La mediocridad impera desde la más alta instancia política al más alto estamento religioso. ¿Se les educa para que encajen en este patrón? ¿Van a convertirse en seres humanos mediocres, carentes de toda pasión, en conflicto consigo mismos y con el mundo? Ésta es una pregunta sumamente seria que tienen que hacerse a sí mismos. ¿Pueden los seres humanos concentrados, agresivos y competitivos crear un orden diferente en nuestra existencia? Como dijimos, debemos considerar lo que significa estar atentos. Ésta puede ser la clave para una existencia armoniosa. Tal como están las cosas, el intelecto, o sea toda la actividad del cerebro, que es pensamiento, domina nuestra existencia. Esto genera contradicción y formas peculiares de conducta en nosotros. Cuando sólo predomina una parte de todo nuestro ser, eso tiene necesariamente que ocasionar comportamientos neuróticos. La atención es darse cuenta de este predominio del intelecto sin ceder al impulso instintivo de controlarlo y sin dejar que lo sustituya la emoción. Este darse cuenta genera sutileza y claridad mental. Existe una diferencia entre concentración y atención. La concentración consiste en enfocar toda la energía en un punto determinado. En la atención no existe ningún punto focal. Estamos muy familiarizados con la concentración, no con la atención. Cuando uno le presta atención a su cuerpo, el cuerpo se aquieta y posee su propia disciplina; está relajado pero no descuidado y tiene la fortaleza de la armonía. Cuando hay atención, no hay contradicción y, por lo tanto, no hay conflicto. Conforme leen esto, préstenle atención a cómo están sentados, a su modo de escuchar, a cómo reciben lo que la carta les está diciendo, a su forma de reaccionar a lo que se dice y a por qué les resulta difícil prestar atención. Ustedes no están aprendiendo cómo atender. Si aprenden la forma de atender, entonces eso se convierte en un sistema, que es a lo que el cerebro está acostumbrado; y así hacen de la atención algo mecánico y repetitivo. Pero la atención no es mecánica ni repetitiva. Es la forma de observar la totalidad de nuestra vida sin el centro del interés propio."
Carta número 41, Aprender es vivir, Cartas a las Escuelas, ©KFT.

1 comentario:

Marta dijo...

Me encantan estos temas.
Está bien el artículo.´
Claro qiue atendemos de forma mecánica y dirigida, como se nos ha enseñado desde la escuela. No es en sí mismo un pensamiento ni una forma de atención mala, a veces es necesaria, pero solemos abusar mucho de ella.

Hay que dejar aflorar la atención espontánea, la curiosidad innata, el pensamiento de curso libre.

Muchas veces, las respuestas a grandes problemas vienen cuando menos se piensa en ellos, porque dejamos de analizarlo todo y darle mil vueltas a lo mismo, y surge entonces el pensamiento automático, que suele generar soluciones nuevas y creativas, y además no requiere esfuerzo, porque es el pensamiento más natural del ser humano.

Un saludo a tod@s, y cuando os agobie algo, y no encontréis solución dándole vueltas y más vueltas,dejad de pensar el ello por un tiempo!