martes, 30 de septiembre de 2008

Vampiros emocionales en el día a día

Podemos considerar que una persona intenta manipularte cuando te sugiere o te dice lo que tienes que hacer, de tal forma que se beneficia ella más que tú, y además te hace tener sentimientos incómodos.
Si estás haciendo algo contra tu voluntad, tus principios o valores, probablemente alguien te está manipulando. Se está aprovechando de ti, especialmente cuando sientes miedo, culpa o vergüenza. Pero obsérvate bien, porque podría pasar que te estés manipulando tú solo/a, por algún conflicto entre lo que deseas y lo que crees que debes hacer...
Todas/os estamos más o menos dispuestos/as a echar una mano a quien tiene problemas, pero ojo, tenemos una disponibilidad limitada: no siempre podemos estar disponibles, ni hacer lo que otros/as desean. Cuando quien necesita ayuda está convencido/a de que las cosas "deberían" ser como él/ella piensa y los/as demás "deberían" forzosamente ayudarle a resolver el asunto, se ha creado el ambiente perfecto para la manipulación.

Las tácticas que se emplean son simples, se podrían resumir en sólo tres estrategias generales: Amenazar, criticar o inhibirse. Son sencillas, pero son muy eficaces. El miedo, la culpa o la vergüenza que generan son capaces de movilizar a prácticamente todos los seres humanos en la dirección requerida por el manipulador, bien directamente, o bien como protesta ante su acción.

Es difícil darse cuenta de que uno/a está siendo sometido/a a manipulación. Lo notaremos si nos sentimos culpables, si sabemos que estamos haciendo lo que la otra persona quiere por miedo, si tener extrañas molestias físicas o incluso ataques de pánico al tratar con alguna persona... pero tal vez no lo relacionemos con que estamos renunciando a nuestros valores, principios y objetivos para satisfacer los de otra persona.
Un truco para detectar la manipulación y saber quién te manipula es analizar lo que sientes cuando estás con esa otra persona. ¿Miedo? ¿Culpa? ¿Vergüenza? ¿Aprensión? ¿Inseguridad? ¿Repulsión? ¿Pensar que eres un imbécil o un inútil? ¿Intenso afecto inmotivado? Una relación normal no debe producirte emociones negativas, todo lo más neutras, y sentimientos demasiado positivos con alguien a quien acabas de conocer son sospechosos.Analiza lo que haces: ¿Es eso lo que querrías hacer en ese momento?¿Es eso contrario a tus valores, principios, expectativas? Nadie hace algo contra sí mismo si no está muy presionado por el ambiente. Si es así, ¿a quién beneficia? Pues seguro que ése es el manipulador/a.
Los manipuladores son personas inmaduras. No han alcanzado el suficiente desarrollo intelectual como para resolver los problemas de una forma creativa y autónoma.
Una persona se comporta asertivamente cuando defiende sus derechos de una forma activa, pero sin pisotear los de los demás. Esto requiere una asunción de responsabilidad por el propio bienestar con tolerancia y respeto por los puntos de vista y metas de los demás, pero además una lucha activa para no ser pisoteado por quienes no son asertivos.
Ser asertivo cuesta mucho trabajo, y no siempre consigue que la persona se salga con la suya.
Así, mucha gente prefiere emplear la agresividad. Las personas agresivas imponen su punto de vista, su definición del problema, sus derechos o la satisfacción de sus necesidades, empleando estrategias que generan miedo, culpa o vergüenza. Puede ser de forma sutil a través del enfado, pero también mediante violencia física o verbal. Normalmente es una estrategia más efectiva.

Sabed que la agresividad puede ejercerse de dos formas: Activa o pasiva.
La activa es lo que todo el mundo entiende por conducta violenta. Se caracteriza por una actitud de pisoteo constante y sin escrúpulos hacia los derechos de las otras personas involucradas en el problema. Insultos, descalificaciones o incluso violencia física.

La agresividad pasiva es mucho más difícil de detectar. Es lo que tradicionalmente se llamó sabotaje. Las personas pasivo-agresivas son aquellas que ponen todo tipo de trabas a las actividades de los otros/as si éstas no les convienen. Critican, se enfadan, o malmeten y ponen a otra gente en contra de la persona contra la que dirigen su sabotaje.
Por ejemplo, se me ocurre una novia que no quiere que su pareja salga con sus amigos/as, y que se pondrá enferma cuando ésto vaya a ocurrir, se enfadará para recabar atención e impedir la salida, se vengará haciendo algo que dañe a su pareja…
Hay también personas que se comportan primero pasivamente, aparentando renunciar a sus derechos, y cuando ven que el resultado no les es favorable o se dan cuenta de que han actuado en contra de sus principios, se comportan de forma agresiva. Emplean, por tanto, primeramente la estrategia de "pasar de todo", y, posteriormente amenazan, se enfadan, hacen daño o critican.

Acostumbrémonos a identificar a estas personas, y así nos daremos cuenta de cuándo nos están manipulando, y podremos evitarlo para proteger nuestra salud mental y física.
Pero también es interesante (creo que más interesante aún) que aprendamos a reconocer y evitar cuándo somos nosotras/os los que estamos actuando como "titiriteros/as" de los demás, usando estrategias para conseguir cosas de ellas/os, sobre todo mediante la agresividad pasiva, que es más solapada y mucho más difícil de detectar.
Hay que actuar como un buen investigador/a para reconocer la manipulación y corregirla.
Un saludo y asertividad para todos/as.

6 comentarios:

Luis dijo...

Hola, amigos, enhorabuena por la bitácora. Quedáis enlazados a mi blog Farrapos de Gaita. Un abrazo. Nos leemos!

Marta dijo...

Hola Luis, encantados de tenerte por aquí. huelga decir que me gusta mucho tu blog...
Nos leemos y nos comentamos.
Un saludo!

Efraím Díaz dijo...

Me ha encantado este tema, sabes me recuerda un poco a lo que James Redfield decía en las 9 revelaciones sobre las luchas de poder y las farsas que cada uno desarrolla para quitarle energia a los demás. Que os parece?. UN besito a tod@s.

Efraím Díaz dijo...

Me ha encantado este tema, sabes me recuerda un poco a lo que James Redfield decía en las 9 revelaciones sobre las luchas de poder y las farsas que cada uno desarrolla para quitarle energia a los demás. Que os parece?. UN besito a tod@s.

Marta dijo...

Sí, se es el mismo tema, ¿verdad? pero desde una óptica algo más psicológica.

Es algo muy interesante para la vida diaria.
Me parece que en estos casos también debemos guiarnos mucho por la intuición y las sensaciones, porque cuando en una relación con alguien nos sentimos incómodos, enfadados o infelices, normalmente es porque algo está fallando, y hay que analizar qué es y cómo afrontarlo.

Un beso!

mabel requeijo dijo...

Gracias! Marta! este tema me viene como anillo al dedo, pues últimamente, estoy dandole vueltas, al tema de cada uno permanecer en su sitio,discretamente, pero sin que a un@ le pisen ni en sus valores,ni en su naturaleza más íntima ni en su ser o estar.Pero hay personas especialmente persuasivas...que usan "técnicas de lo más sibelinas"y como dice Marta, hay que estar muy al loro!!(con atención dentro y atención fuera)