viernes, 26 de octubre de 2012

Cuando la justicia educa, funciona mejor

El juez de Menores de Granada, Emilio Calatayud, es famoso por sus sentencias reeducativas. Y parece que funcionan.
Él dice que el 80% de los jóvenes a los que impone estas sentencias, no vuelven a delinquir. También afirma que es mucho más barato para el sistema contratar a educadores/as que encerrar en la cárcel a los delincuentes (lo que cuesta unos 240 euros al día). Recibe a diario cartas de jóvenes a los que ha condenado, dándole las gracias y contándole cómo les va la vida. Supongo que no todo serán éxitos, y que a veces sus sentencias fallarán, pero estoy segura de que es un método infinitamente mejor que enviar a los muchachos/as al reformatorio sin más.

Mirad algunos ejemplos de sus sentencias:

El 90% de los chavales que ha condenado a sacarse el graduado escolar, lo han aprobado.

A un pirata cibernético que desde Madrid entró en el ordenador de varias empresas granadinas y provocó daños de unos 2.000 euros, el magistrado lo condenó a impartir 100 horas de clases a estudiantes de informática.

A un delincuente reincidente le redujo la condena si entraba en el Ejército. Él aceptó, y hoy en día sigue allí, y tiene a su cargo a 200 militares. Otro de los muchachos a los que envió al Ejército para revocarle la condena por robo, le visitó hace poco para enseñarle el Seat Ibiza rojo que se había comprado con sus primeros sueldos de militar profesional.

A algunos de los menores a los que condenó a trabajar con tetrapléjicos por conducir ebrios o de forma temeraria, ahora trabajan como voluntarios con estas personas, realizando tareas como llevarlas a la playa y ayudarlas a bañarse.

Enrique fue condenado por conducir su ciclomotor sin el seguro obligatorio. El joven aceptó la sentencia del juez de dedicar 50 horas de trabajo a contar en viñetas (su gran pasión) la historia de los hechos, además de realizar un par de visitas a la planta de traumatología del hospital de Granada. El juez no sólo pretendió que el adolescente demostrara sus dotes creativas. También, que “reflexionara sobre la barbaridad que supone conducir sin seguro”. El resultado, satisfactorio para todos, fue un cómic de 15 folios. Y el chico ya tiene el seguro.

Condenó a un joven a 100 horas de servicio a la comunidad patrullando junto a un policía local por haber conducido temerariamente y sin permiso.

Sentenció a 100 horas sirviendo comida en un centro de indigentes a un menor que robó la cartera a un anciano.
Impuso dos fines de semana con los bomberos a otro que quemó unas papeleras, para que conociera de cerca el trabajo de estos profesionales y los daños que causan acciones como la suya.

También ha condenado a varios fines de semana en prisión a unos padres que fomentaron el absentismo escolar de sus hijos.



Su filosofía es básicamente reeducar y reparar, algo que en psicología de la educación se sugiere como una buena técnica de aprendizaje o reaprendizaje con los niños/as.
Es tan sencillo como ésto, según Emilio: Si maltratas a un sin techo, repartirás comida entre indigentes; si pegas a otro chaval porque te miró mal, limpiarás cristaleras de edificios públicos para que sepas de verdad lo que es que te miren mal; si te gusta prender fuego, te irás de turno con los bomberos...

Que cunda el ejemplo, que hacen falta más profesionales como éste, y no solo en la judicatura. La (adecuada) educación, y la reeducación, son absolutamente básicas para la sociedad, para la vida, para las relaciones...
Qué alegría da ver a profesionales innovadores y tan preocupados por su trabajo y por el bien de los menosres y de la sociedad.

4 comentarios:

Efraím Díaz dijo...

Seguro que este juez si que se prepara los juicios y medita sobre sus decisiones y me parece una forma muy buena de reeducar a los jóvenes, todo ventajas....

Un saludo.

Efraím Díaz dijo...

Seguro que este juez si que se prepara los juicios y medita sobre sus decisiones y me parece una forma muy buena de reeducar a los jóvenes, todo ventajas....

Un saludo.

Marta dijo...

Es una buena forma, sí. Para mí es la mejor.
Aquí tenemos a laguien preocupado por su trabajo, y un ejemplo a aseguir por otros magistrados/as.

El trovador de medianoche dijo...

Hola. Enhorabuena por tu blog. Te invito a visitar el mío. Un saludo.
http://eltrovadordemedianoche.blogspot.com.es/