viernes, 28 de noviembre de 2008

Amada



Tú, que me curas
Cuando no me sanas.
Tú, que tus suspiros
Se mezclan con las sábanas

Sosiego de mis desdichas
Calma de mi calma
Mis penas escuchas
Alma de mi alma.

Mi león ruge
Tiene sed de tu agua
Dame siempre lo que tienes
Lo que ya me das.

Contigo el tiempo,
Se detiene y vuela
Sin ti pesa y frena
Dame otro vuelco.

Curandera de hierbas,
Haz de mi lo que sepas
Como tú nadie despierta
Mi puerta de luz abierta.

Tu latir me llena
Tu sentir me atrapa
Mi piel te siente
Eres más que una gata.

Luz de mis sueños
Haz de ellos algo eterno
Reflejas sin espejos
Te vi al final del invierno.

3 de Diciembre de 2007

Para Marta

1 comentario:

Marta dijo...

Muchísimas gracias, me has emocionado!

Es el regalo más bonito que se me pudiera ocurrir... Te quiero