jueves, 13 de noviembre de 2008

Jo, no me apetece ir a representar a los ciudadanos/as, es un rollo


Imaginemos que un día llegamos al trabajo y solamente están allí menos de un tercio de nuestros compañeros/as. No están enfermos/as, ni de vacaciones. Simplemente no quieren estar en su puesto. Preferirán estar en la camita calentitos/as, o desayunando, o de tertulia con las amistades, o qué se yo... pero no les apetece estar en su puesto de trabajo. Eso sí, cobran lo mismo y mantienen todos sus derechos intactos. Y no pasa nada.


Es lo que ocurre en el Congreso de los Diputados, la cámara baja de las Cortes Generales que representa a todo el pueblo español. Para aprobar el proyecto de presupuestos de 2009, ayer acudieron 60 diputados en los 350 escaños que tiene el Congreso. Me pregunto qué pasaría si eso ocurriera en cualquier otro trabajo.


Aunque ya esté todo decidido y los acuerdos ya tomados, no deberían los diputados/as faltar a su obligación de acudir al Congreso. Es su trabajo, cobran (y bastante bien) por ello y poseen una serie de privilegios por ocupar el cargo que ocupan.


Y lo mínimo que pueden hacer es asistir a su trabajo. Ignoro dónde se han dejado la vergüenza, pero deberían recordar cada día que son nuestros representantes, delegamos en ellos y les estamos pagando el sueldo, y les exigimos que ejerzan sus funciones como tales. Igual que nosotros/as vamos a trabajar para que una parte de nuestros impuestos les pague el salario a ellos/as.


Lo mismo opinará Soraya Sáez de Santamaría, que aboga por sancionar a los diputados ausentes, según dijo: "desde luego, sanciones disciplinarias en las ausencias. Es un trabajo que se tiene que cumplir. Bien es cierto que a veces hay diputados que siguen el pleno desde las televisiones de sus despachos porque tienen que preparar una intervención o porque están reunidos, pero no es admisible que se produzcan estos vacíos en la bancada".

3 comentarios:

Sergio Prieto dijo...

É que canto máis nos dan feito, menos queremos facer, e se se pode cobrar sen traballar, tanto mellor para eles, pero oxalá fosen capaces que pensar que os que lles pagan o soldo traballan ou traballaremos, se hai sorte. A verdade é que estamos entrando nunha fase de comodidade mal entendida. En fin, a ver se hai alguén entre el@s coa suficiente cabeza para reaccionar.
Saúdos.

Marta dijo...

É certo, ás veces é moi fácil acomodarse, e, se ninguén che di nada, deixar de cumprir as obrigas e responsabilidades.
Pero é que hai que facer un exercicio de responsabilidade individual, non hai que agardar a que che teñan que ordenar dende fora que cumpras o teu deber.
Quen realmente é unha persoa responsable e autónoma non precisa que ninguén lle lembre constantemente que ten que cumprir co seu traballo ou cos seus compromisos.
Gustaríame que os nosos deptados e deputadas fosen desa clase de persoas, porque cando falamos de exercer a represantación nas Cortes dun país enteiro, estamos a falar dunha das mási grandes responsabilidades laborais.
Lástima que eles/as non o teñan así de claro.

Efraím Díaz dijo...

Desde el momento en que no exigen ningún tipo de estudios para ser representante de los españoles ya vemos que tipo de cridibilidad pueden tener las personas que manejan la política ene ste pais.

Si puedes cobrar faltando al trabajo, que mas quieres??? tu tambien lo harías????, eso va con la moral que tenga cada uno. Y un viva por la diputada del PP Soraya, que les da caña en ese sentido... no creeis que en este caso si que tiene razón???, la pena es que seguro que muchos compañeros de su partido tamb hacen lo mismo...

Un saludo.