lunes, 3 de noviembre de 2008

Los trastornos de personalidad: el trastorno histriónico

El trastorno histriónico de la personalidad se incluye junto con los trastornos antisocial, límite y narcisista de la personalidad, en el denominado "grupo dramático" de los trastornos de la personalidad, también conocido como "impulsivo" o "emocional".

La personalidad histriónica es además vulnerable a padecer trastornos como la depresión, la ansiedad por separación, la distimia o el abuso de alcohol u otras drogas.


Las personas histriónicas buscan fundamentalmente una cosa en su día a día: no pasar inadvertidas, provocar sentimientos en las personas, buenos o malos, y no dejar a nadie indiferente.Depende en exceso de intentar ser importante, el/la más importante de la cafetería, de la oficina, de la reunión familiar...
A menudo dan la impresión de ser personas con una sólida autoestima, aunque no es así, porque necesitan reafirmarla constantemente, y lo hacen a través de demandas de atención, es decir, la alimentan del caso que les hacen los/as demás.

Se puede decir que la persona histriónica está obsesionada con llamar la atención, hasta el punto de que se encuentra aburrida si está sola, y baja de moral, irritable o triste si no consigue atraer el interés de los demás.


Pero el día a día no suele tener los suficientes elementos como para llamar la atención de los interlocutores a cada momento, por lo que el histriónico/a a menudo distorsiona los hechos para captar la atención de su “público”. Su forma de hablar es superficial, dramática y a menudo impresionista, para hacer ver que aquello que relata es más importante de lo que realmente es. Expresa también sus emociones de manera exagerada, dramática, teatral y rápidamente cambiante. Presenta una tendencia impulsiva hacia los comportamientos emocionales. De un incidente sin importancia puede hacer un drama, y crear una encendida discusión familiar o de amigos/as por un hecho irrelevante. También puede crear de la nada escenas de celos, envidias, problemas catastróficos por incidentes cotidianos, dramas incomprensibles para los demás, o puede provocar sexualmente a cualquiera para crear enfrentamientos o para fijar la atención en ella...

Lo hará de modo inconsciente e irrefrenable, pues para esta persona es algo necesario buscar que se centre en ella la atención y la energía de amigos/as, familia, pareja... Puede también hacer que su pareja sienta celos si se siente desantendido/a (cosa que objetivamente puede no estar pasando), mediante coqueteos, comentarios...


Estos deseos de ser siempre el centro de atención obedecen a un temperamento excesivamente extravertido y también indiscriminadamente sociable. Con él intentará satisfacer unas carencias afectivas profundas, pero de esta manera no suele conseguir satisfacerlas, pues siempre necesitará más y más atención, cosa que no siempre consigue y que le hace estar en ocasiones frustrado/a e insatisfecho/a.


La adaptabilidad excesiva es otra característica de la personalidad histriónica, son personas que a menudo se ven muy influidos por los demás y por las circunstancias. La persona suele considerar que sus relaciones con los/as demás son más íntimas de lo que realmente son, pero a la vez suelen presentar muchísima dificultad para ser empáticos/as e identificar las emociones e intenciones de los demás.Así, la necesidad afectiva y de atención que tiene el/la histriónico/a oculta también un gran egoísmo en los casos más importantes. Al histriónico/a, normalmente, sólo le importa él/ella y está preocupado por sí mismo/a. Es muy sociable y le encanta estar rodeado de gente, pero no porque le interesen las personas y sus problemas, si no para ser el centro de interés, no le preocupa demasiado la vida de los demás. Suele ser también envidioso/a con aquellos que intentan eclipsarle y competir con él/ella en su búsqueda de atención.

Otro rasgo muy característico y llamativo de estas personas es que utilizan el sexo y el atractivo físico para atraer la atención de los demás, sobre todo de la gente del sexo opuesto (en caso de que el histriónico/a sea heterosexual, si no, de su mismo sexo). Se ven como personas muy atractivas, y no tienen reparos en ser provocativos/as e incluso inapropiados/as, pensando que los demás, realmente, se sienten muy atraídos por ellos/as, cuando esto no tiene por qué ser así. Si ven que pueden captar la atención de alguien seduciéndole (sin necesidad de consumar nada, simplemente manteniendo un coqueteo), lo harán, pues no suelen escatimar medios en provocar algún efecto en otras personas, sea de la forma que sea.

Imaginaos la cantidad de problemas que les pueden ocasionar estos comportamientos a quienes padecen este trastorno, problemas con ellos/as mismos/as y con otras personas: depresiones, bajadas bruscas de ánimo por falta de atención, celos, envidias, discusiones a su alrededor,falsas apariencias, problemas profundos de autoestima, distorsiones de la realidad, pérdida de amistades, ansiedad al sentirse ignorados/as...


Éste, como los demás trastornos de personalidad, puede mejorar mediante terapia, aunque dichos trastornos son los más difíciles y largos de tratar en psicopatología.Esto es así, entre otras cosas, porque implican realizar cambios importantes en la personalidad, que es la que define en gran parte nuestro autoconcepto y, en definitiva, es lo que nos identifica como personas diferentes y únicas.

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