martes, 30 de diciembre de 2008

Trastornos de personalidad: El trastorno límite de la personalidad o borderline

Según el DSM-IV, la característica esencial del trastorno límite de la personalidad es un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la afectividad, y una notable impulsividad que comienza al principio de la edad adulta (adolescencia) y se da en diversos contextos. Su nivel de prevalencia es alrededor del 0,2-1.8% de la población general.


Los sujetos con este trastorno pueden llegar a realizar frenéticos esfuerzos para evitar un
abandono real o imaginario.
Son muy sensibles a las circunstancias ambientales, lo que implica que basan en los/as demás sus percepciones de valía, sus objetivos, su vida... Presentan
cambios bruscos y dramáticos de la auto-imagen, caracterizados por cambios de objetivos, valores y aspiraciones personales o profesionales. Se aburren con facilidad y están buscando siempre algo que hacer. Lo pasan muy mal cuando se encuentran solos/as, necesitan estar en compañía de alguien constantemente, y basan su autoestima, objetivos, valores... en las personas que les rodean,en el exterior, en lugar de en su propio interior. Toleran muy mal la frustración, lo que les provoca ataques de ira, enfados y rabia si algo no va como desean, y a menudo cambian de humor muy rápidamente.


Presentan un patrón de relaciones familiares, de amor o de amistad inestables e intensas. Es decir, que cambian con facilidad de compañías, de pareja...y pasan de adorar a alguien a odiarlo y despreciarlo con incomprensible (para los/as demás) rapidez, pensando que no les prestan suficiente atención. Sus sentimientos son profundos pero drásticamente cambiantes.


Tienden también a caer en conductas compulsivas como el juego o el alcoholismo.

La autoimagen cambia rápidamente de extremadamente positiva a extremadamente negativa, ahora se quieren y se valoran, y luego están convencidos de que no valen nada.


Tienden a ver el mundo generalmente como peligroso y malvado y a verse a sí mismos como impotentes, vulnerables, no dignos de aceptación e inseguros en su identidad.
Los afectados de TLP son descritos a menudo, incluso por algunos profesionales de la salud mental y el DSM-IV, como deliberadamente manipuladores o personas difíciles, pero al analizar esta conducta se ve que son conductas defensivas por su impotencia contra su dolor interno y turbación o bien limitadas a competencias y habilidades sociales.
Otra característica particular es su extrema sensibilidad hacia la forma de trato de los demás hacia ellos/as, reaccionando enérgicamente cuando perciben críticas o comentarios hirientes u ofensivos hacia ellos/as, probablemente porque su autoestima es muy frágil, y además ya vimos que basan su percepción en lo que los/as demás opinan.


Aunque pueden ser emocionalmente abusivos, es importante comprender que por lo general no intentan hacer daño. Están actuando por un intenso dolor o quizás miedo, utilizando defensas primitivas que posiblemente hayan aprendido en la infancia o adolescencia.


En la trama de algunas películas aparecen personajes diagnosticados o que presentan rasgos que sugieren fuertemente un diagnóstico de TLP.

Las películas Escalofrío en la noche y Atracción fatal son dos ejemplos, así como el libro y película Inocencia Interrumpida. Todas ellas destacan la inestabilidad emocional del trastorno y los intentos frenéticos de evitar el abandono. En la película Mujer blanca soltera busca... se destancan distintos aspectos del trastorno en el personaje Hedy, que sufre una marcada perturbación del sentido de la identidad, adaptando sistemáticamente los atributos de su compañero de piso, además de sentimientos crónicos de vacío. En el teatro, el Trastorno límite de la personalidad es el tema central de la obra Blue/Orange, de Joe Penhall, estrenada en 2000 en el que los psiquiatras batallan entre ellos por el futuro tratamiento de un paciente negro que padece esta afección.


Las personas con este trastorno, necesitan comprender su enfermedad y ser tratados correctamente. Para conseguir resultados satisfactorios, se precisan fundamentalmente dos cosas: elevada motivación del paciente y un/a buen/a terapeuta. Los/as pacientes no tratados/as suelen sufrir unas vidas dolorosas y destructivas, al igual que sus allegados.

3 comentarios:

Efraím Díaz dijo...

Donde está el origen de esta enfermedad? seguramente un ambiente familiar es muy influyente?

Un beso.

muy interesante este artículo.

Feliz 2009

Marta dijo...

Pues como muchos trastornos, suele ser causada por factores múltiples. Se suele considerar que interactúan causas de tipo biológico, psicosocial y de aprendizaje,de forma que factores ambientales y familiares pueden modificar rasgos biológicos y viceversa.
Respecto a la influencia familiar, es acertado que lo preguntes, porque es el principal factor ambiental considerado en todos los estudios.Se darían dos tipologías de familias en las que aparecen casos de TLP (Cierpka, Reich, 2001) aunque existen combinaciones: familias "caótico-inestables" y "familias negligentes y practicantes del abuso emocional".

dr dyango dijo...

que tal si se incorporan en las curriculaS DE SECUNDARIO èstas nociones para que todos los adolescentes vayan trabajando los temas y aprendan las instrospecciones y lecturas de sus microuniversos y asi saber como actuar, pero una programatica sociocultural que tambien acompañe, porque vemos todo el tiempo el fomento de la disolucion de los vinculos a traves de la frivolidad y la burla a los temas interviculares ; vean los contenidos de la tele x ej, hay gente que incorpora eso aunque crean que lo ven con una mirada de pasatiempo, incorpora subliminalmente esos modelos y los trasladan a los automatismos de conductyas que derivan en conflictos rupturas etc