lunes, 5 de enero de 2009

Alegría en el funeral

Es noticia hoy en los diarios por estas tierras gallegas(http://www.lavozdegalicia.es/galicia/2009/01/05/0003_7440601.htm) , que un hombre de Palas de Rei ha sido enterrado, por expreso deseo suyo escrito en el testamento, acompañado de fuegos artificiales de primera calidad, una banda de música que lo siguió hasta el cementerio y también un grupo de gaiteiros, vestidos con sus trajes típicos (fueron el grupo de gaiteiros Buxaina de Palas y la banda de Antas de Ulla, que parece ser que era la preferida de Evaristo, el difunto). Pidió también que, después de ser enterrado, los grupos ofreciesen un concierto bailable de media hora cada uno.
Así, con alegría. Menudo hombre más animado debío de ser, vaya sentido del humor tenía. Los vecinos están alucinados, pero les ha gustado.
A mí me ha gustado la idea. Es una forma de recordar con alegría y humor al fallecido/a y agradecerle su paso por el mundo.
De hecho, en otras culturas se celebra la muerte con alegría, como en Bali, donde la cremación de los muertos es una fiesta y una multitudinaria celebración callejera por el futuro renacer del fallecido. Una colorida torre de bambú con los restos es llevada en procesión mientras resuena la música, y también pueden participar los visitantes extranjeros en la fiesta, sean o no creyentes. Es una bonita manera de celebrar que el difunto/a renacerá de nuevo , y su pueblo se alegra por ello y lo celebra con alegría.

3 comentarios:

Efraím Díaz dijo...

Pues a mi también me parece bien, creo que no nos han educado para no tenerle miedo a la muerte. La muerte es un paso más, un cambio de estado, hasta que nadie sepa con certeza que es el fin, para que tenerle miedo, además si es el fin se acabó, el ser humano es tan arrogante que no admite ni que tiene que acabarse algo....

Un saludo.

Marta dijo...

Es propio de la cultura en la que estamos, es cierto que la muerte es un tema tabú todavía, yo creo que porque estamos en una sociedad un poco pobre espiritualemente aún, y asumimos la trascendencia de la muerte, no la vemos como un cambio ni como algo natural, ni meditamos sobre su significado e implicación.
Es un hecho muy triste, sí, pero hay que saber (y enseñarle a las nuevas generaciones) comprenderla, asumirla y aprender a vivir con ella, pues a tod@s nos tocará vivirla de cerca alguna vez. Hay que darle un nuevo significado. Así sería más llevadera y no provocaría tanto miedo y desesperación.
Es bueno ver que hay gente que, como Evaristo, se libera de lo establecido y hace las cosas a su manera, aunque se le pueda criticar por ello.

mabel dijo...

Bueno,que bueno...
No se yo si cambiaremos para tanta alegría pero por lo menos que los funerales no estuviesen cargados de tanto dramatismo y si de más afecto y cercanía...que quizá en esos momentos como en tantos de la vida, sea lo que más se necesita...y porque no?un puntito de humor...que nos ayude a quitar "hierro"(a l@s vivo@s y a los muert@s)
Saluditos a tod@s y a vivir la vida!!!con alegría...igual que Evaristo ha vivido su muerte.