domingo, 18 de enero de 2009

Auriculoterapia


La auriculoterapia es una tecnica familirizada con la acunpuntura, basada en la existencia de zonas reflejas localizadas en la oreja, éstas zonas poseen propiedades terapeuticas particulares. Son puntos muy pequeños que cuando son estimulados afectan a un órgano específico por intermediario del sistema nerovegetativo.

Segun la teoría de la medicina china, cada oreja tiene 120 puntos de acupuntura que estan asociados a esas partes del cuerpo. En auriculoterapia la oreja representa el cuerpo de un feto invertido, es decir que el lóbulo de la oreja corresponde a la cabeza, el interior de la oreja al abdomen y el reborde externo o hélice a la columna vertebral.

El diagnostico se realiza en el examen general del paciente y en el local de la oreja y los tratamientos tinenen por objeto estimular esos más de 120 puntos con pequeñas agujas. Esta técnica es muy util sobre todo en problemas de dolor agudo, en problemas de toxicodependencia y en problemas digestivos y renales, si se está embarazada se deben evitar ciertos puntos de acupuntura, para ello se debe consultar con un buen acupuntor/a.

Nunca he probado personalmente esta técnica auricular, pero si lo he hecho con la acupuntura, en su forma más tradicional, también con impulsos electricos a traves de las agujas (electroacupuntura), por medio de Moxibustión (introduciendo calor en los puntos a traves de la aguja) y biomesopuntura (micro-inyecciones con diferentes productos homeopáticos en dichos puntos).
Los resultados... cada uno debe de sacar sus propias conclusiones, pero las mias son que he mejorado muchísimo de mis problemas de intestino y volvería a realizar todos y cada uno de los tratamientos de acupuntura y homeopatía que he realizado, creo que de los tratamientos alopáticos no podría decir lo mismo.

1 comentario:

Marta dijo...

Muy interesante, no lo conocía.
A mí ya sabes que tambien me ha ido mejor la medicina llamada "alternativa" que la "normal", y eso que no la conocía mucho. Pero desde que la he probado, la verdad es que lo tengo tan claro como tú.


Un beso!