lunes, 19 de enero de 2009

Las ciudades no son para los niñ@s

No hay más que ver cómo están diseñadas. Para caminar sin parar o conducir directamente hasta un lugar concreto, y luego continuar adelante.
No tienen apenas espacios para jugar, ni para pararse a hablar, a descansar o a observar . De hecho, cuando te encuentras con alguien y te detienes a charlar, empiezas a obstaculizar el tráfico de peatones, porque las aceras son estrechas. Son como dos carriles de coches, pero para peatones. ësto influye, y mucho, en nuestra forma de vida.
La distribución del espacio puede condicionar nuestar conducta y nuestra percepción del mundo. Fijaos si no, como, al caminar por la ciudad y ver a todo el mundo con prisa, acabamos por empezar a sentir un nerviosismo y una ansiedad que nos lleva a caminar como los demás, más deprisa y a sentir una sensación de urgencia, aunque lo que tengamos que hacer no requiera para nada llevar ese ritmo acelerado. Se nos contagia el estrés, por observación de nuetsros iguales.
Las ciudades parecen hechas para vivir deprisa, para trabajar, tomar algo, comprar y hacer trámites.
Pero la vida no es solo eso, y menos para los niños y niñas o para las personas ancianas. De esta forma, se está impidiendo constantemente que fluya la comunicación y la relación entre las personas, como fluye en los pueblos y villas pequeñas. Allí la vida es un poco diferente. La gente se mueve con otro ritmo, más calmado, más amable. ´
Eso es algo que la ciudad debería intentar conservar, y que se puede hacer (muchas ciudades holandesas están dispuestas como pueblos grandes, sin edificios altos, con muchos espacios abiertos y jardines, sin tráfico por el centro, y con ese mismo ambiente de sosiego de los pueblos pequeños), aunque aumente mucho el número de habitantes. Debería cambiarse el diseño urbano para hacer las ciudades más humanas y más adecuadas para toda la diversidad de personas que las habitan.

6 comentarios:

Mabel dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo.Este fin de semana veía un programa, en el que se comentaba de la adicción de los niñ@s a las videoconsolas, internet...y recién lo miraba me daba cuenta, de lo solos que están los niñ@s,la falta de relaciones entre iguales.Les falta, el patio, la calle, la panda,los espacios vitales de juegos...de "antes".Estoy segura que si ellos tuvieran eso, no estarían tan pegados a la pantalla de un ordenador, que simula su muchas veces la única alternativa a las relaciones.Besos,Mabel

Marta dijo...

Acabo de leer un artículo al respecto de este tema, si os interesa: http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2009/01/19/0003_7470460.htm

Apologética dijo...

me seguis?

Sergio Prieto dijo...

eu o que creo é que vivimos nunha época de sobredosis de tecnología, e estamos olvidando o que significan as conversas nas aceras cos coñecidos que atopas. E o do tráfico xa é moi grave: por poñer un caso, desde onde vivo eu ata a entrada de Carrero Blanco hai media hora: é normal que haxa tantos coches en Carrero que tarde outra media hora en chegar de aí a Ramón Ferreiro?
Por sorte, aínda queda xente que se opón a este estilo de vida. Noraboa pola entrada, e, se vos parece, da do correo sobre o obispo ese, xa me encargo eu. Moitos saúdos e noraboa pola entrada.

Marta dijo...

Pois en Coruña o tema do tráfico é bastante peor que en Lugo,que xa é dicir, eu noto moito a diferencia cando veño de alí a Lugo...
É algo que tiñan que arranxar xa, esta non é unha boa maneira de vivir en comunidade. @s gobernantes terían que que tomar exemplo doutros países, visitalos e tentar facer o mesmo aquí para gañar calidade de vida.

E sí, Sergio, fai a entrada sobre como vive ese home, que é algo que deberían coñecer sobre todo as persoas católicas de sudamérica.

Un saúdo!

mujeria dijo...

Realmente es lo que tenemos, aunque no nos guste. ´Podemos adaptarnos a este medio hostil ejercitando habilidades emocionales, protegiéndonos de las prisas: no correr, no pasarse los semaforos en ambar y menos en rojo, ir cantando por dentro, no coginedo el movil (dependiendo de quien sea, claro...), hablar sueva, no gritar, dar los buenos días, pedir las cosas por favor, dar las gracias, hacer respiraciones profundas...hay muchas estrategias.
Es muy importante la inteligencia emoiconal, que nos hace adaptanosr a situaciones y entornos dificiles.