miércoles, 21 de enero de 2009

Nada

Carmen Laforet Díaz nació en Barcelona el 6 de septiembre de 1921.

Con dieciocho años decidió regresar a Barcelona para estudiar las carreras de Filosofía y letras y Derecho, aunque dejó inacabadas las dos. Cuando contaba veintiún años se fue a vivir a Madrid.

En Madrid conoció a alguien que cambiaría su vida: el periodista y crítico literario Manuel Cerezales, quien la animó para que prosiguiera con sus recién iniciados pinitos literarios. Y dos años más tarde, en 1944, su vida daría un vuelco inesperado al presentar su novela "Nada" al recién creado Premio Nadal, lo que provocó que su nombre empezara a sonar con fuerza en el mundo literario de la época.


Transcurridos dos años desde su triunfo literario, su vida privada también cambió positivamente cuando contrajo matrimonio con Manuel Cerezales, el hombre que la había animado a escribir años atrás, y con el que tendría cinco hijos, dos de ellos escritores, Cristina y Agustín.

En los años siguientes contiuó escribiendo incansablemente, y recibiendo premios literarios.


Pero la buena estrella que la había acompañado hasta entonces empezó a apagarse. La década de los setenta estuvo marcada por sus frecuentes depresiones, la separación de su marido y un rechazo cada vez mayor de la vida pública.
Nunca dejó de escribir, pero sus obras iban quedando incompletas, a veces olvidadas, porque su afán de perfeccionismo se convirtió en una obsesión. Después de mucho tiempo siendo objeto de admiración por parte de sus lectores, las dificultades económicas, las envidias y rencillas de los círculos literarios, así como un ambiente politicosocial en el que se sentía extraña, la fueron llevando a un retiro voluntario.

A medida que pasaban los años, la memoria de la fértil escritora se debilitaba y su salud física menguaba. Finalmente, derrotada por el Alzheimer, falleció el 28 de febrero de 2004.


Y el nombre de Carmen Laforet quedará siempre unido en la memoria colectiva a su más lograda creación, "Nada". Yo la leí en el instituto, por obligación, en Literatura. Y me encantó. Espero releerla algún día. Fue todo un descubrimiento para mí, que desconocía ese tipo de literatura existencialista. Su lenguaje, sus descripciones, sus personajes, sus ambientes, que evocan una ciudad que pareces conocer a medida que te la va describiendo... Os recomiendo leerla si podéis, vale mucho la pena. Igual que "El árbol de la ciencia", de Pío Baroja. Para mí son obras maestras.


La novela trata sobre el itinerario iniciático de la joven Andrea, que, a fines de 1939, llega a Barcelona, cargada de ilusiones y dispuesta a emprender sus estudios universitarios. Pero sus ansias juveniles chocan con el mundo gris, cargado de violencia, que representan su abuela y sus tíos, que la acogen en su casa. Hay quien dice que es una novela autobiográfica, y posiblemente haya algo de eso.
Carmen supo transmitir perfectamente en esta obra la lenta agonía de la pequeña burguesía de posguerra. Parece que la estés viviendo con los personajes, o que la hayas vivido en algún momento, y la obra te la trae a la memoria.Los personajes adultos de la novela caminan desorientados por un territorio cargado de temores y heridas mal cicatrizadas. Frente a ellos, Andrea y su amiga Ena representan una nueva generación que ve cómo sus ansias de crear un mundo diferente son sistemáticamente abortadas. «¡Cuántos días sin importancia! Los días sin importancia que habían transcurrido desde mi llegada me pesaban encima», nos confiesa Andrea en su relato. Con un tono desesperadamente existencialista, Nada es una pieza clave del realismo literario de posguerra.

2 comentarios:

Efraím Díaz dijo...

Interesante, aunque estemos empeñados en silenciar la imagen y la actividad de la mujer, esa imagen esta presente en todas las épocas, incluso en esa época tan dificil como fue la época franquista en España. Gracias por rescatar a nuestra realidad esta figura. Besos

mujeria dijo...

Gracias también, es importante resaltar la aportación de la mujer en todos los campos de la humanidad...¿qué sería del mundo sin ella?....