jueves, 5 de marzo de 2009

Arte feo o bonito?????


Más de una vez nos hemos encontrado a nosotros mismos luchando por saber si una pieza que vemos en cualquier medio es bonita o fea, si cumple o no nuestros criterios estéticos, si tiene o no tiene mérito, si es o no laboriosa, y un largo etc.

Para valorar el arte hay que tener un criterio estético adecuado al entorno de creación de esa obra, la estética hace referencia al aspecto general de la obra que nos permite identificarla como perteneciente a una época y un estilo concreto.

El concepto de arte depende de cómo ve la sociedad el mundo en su época, el mundo de cada época. Pero, sin embargo, es atemporal, porque el observador de la obra de arte la interpreta según su sistema de valores actual, revalorizándola cada vez. No hay, pues, un concepto de arte universal, ni un lenguaje universal del arte, cada época y cada cultura tiene el suyo e interpreta las manifestaciones artísticas desde su punto de vista.

Asi como cada época tiene un concepto de arte predominante, también cada individuo tiene el suyo propio que depende de su educación y de su formación. Hay que tener en cuenta que el término arte deriva del latín ars, que significa habilidad y hace referencia a la realización de acciones que requieren una especialización, aunque este término ha mutado y su acepción de debería bajo mi punto de vista revisar ya que nosotros lo entendemos más como el talento creativo en un contexto musical, literario, visual o de puesta en escena. Trata de provocar una experiencia que puede ser de orden estético, emocional, intelectual o bien combinar todas esas cualidades.

A veces nos encontramos con una obra en la que predomina el orden emocional sobre el estético, con lo cual muchos personas la tachan de fea. En otros casos predomina el orden estético y ocurre lo mismo, parece que los criterios clásicos del arte pasan por que predomine el orden estético y/o artesano.

En el siglo XIX, los artistas empezaron a cuestionar los enfoques tradicionales de la estética, según los cuales el arte es imitación de la naturaleza y las obras de arte son tan útiles como bellas. Se comienza desde ahí el camino hacia el arte abstracto, hacia el arte concreto, una arte que no es bello por lo que representa sino por lo que es en sí mismo. Se procurará eliminar toda referencia a la realidad, no solo en lo representado, sino en lo que acompaña a la obra: el título, el soporte, etc.

La ruptura de ordenes se produjo en el S.XX, a comienzos de ese siglo muchos artistas rompieron el lenguaje tradicional que se había seguido durante siglos y empezaron a predominar sobre el orden estético, lo emocional, lo intelectual y otros muchos tipos de ordenes que son infinitos.

En otras palabras, nuestra apreciación de la cali­dad esté­tica no se hace a partir de la contemplación direc­ta de las obras, sino de los valores estéticos establecidos por la crítica de arte, que son repeti­dos una y otra vez y al final son interio­rizados en la escuela a través de los libros de texto y a lo largo de la vida por medios de comunicación etc...

La conclusión fundamental confirma el hecho que trato de expli­car desde el principio: la distancia y la incomprensión del arte contempo­ráneo por parte del públi­co; la razón de esto es, como se ha podido ver, la mala educación, o mejor, la falta de educación que la gente recibe en las escuelas respecto al tema. Eso hace que la mayoría de la gente se refugie en el arte popular y se distancie cada vez más del arte que está en los libros y al que respeta, porque `sabe' que está respaldado por la élite intelec­tual, pero que no compren­de. El esquema sería este: las galerías y las leyes del mercado definen la evolución del arte que a su vez va a ser consagrado por los críticos de las revistas especializadas. Esas críticas se van estandar­dizando y así pasan a las historias de arte escola­res como criterios de comprensión estética; en el mejor de los casos son aprendidos, pero casi nunca comprendi­dos por lo que el arte al que se refieren acaba por no decir nada al especta­dor medio.

Esto, unido a la recesión que están sufriendo las humanida­des en la educación, agrava aún más el problema. De ahí que los lugares habituales para el arte y su contem­plación sean los museos, que para muchos son verdaderos mausoleos de esa realidad sagrada, el arte vivo se encuentra en las salas de exposiciones sobre todo temporales, el arte actual.

No reniego del arte de siglos pasados, es más si el arte está donde está es gracias a todos los siglos de evolución, pero creo que en general el arte actual se considera feo por la falta de criterio humanístico y estético de la sociedad actual.

Alguna vez he escuchado que Miguel Angel se moriría de hambre o no pasaría de profesor de pintura en una academia de ocio..., probablemente si los grandes artistas de otras épocas se levantaran de su tumba hoy en día y hubiesen crecido con nuestra educación y en nuestro mundo, creo que el arte sería más parecido al actual que al que ellos hacían en su época.

Esta dá mucho que pensar sobre si existe o no arte feo o bonito, existe el arte en un determinado contexto histórico y estético, dependiendo de este pasará de ser bonito a ser feo, lo que no podemos hacer es juzgar el arte del SXV con criterios del SXX y al del S.XX aplicarle criterios del S.XVII o XVIII.

Creo que actualmente no se están aplicando, por parte del pueblo llano o público en general, los criterios estéticos adecuados a la época en la que nos encontramos lo que lleva a escuchar a veces.... "es que el arte de ahora es muy feo".........................................

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Una reflexión muy interesante, estoy de acuerdo en casi todos ls aspectos, pero voy a dejar caer que una de las críticas más extendidas a los artistas actuales es la falta de maestría técica, es decir la falta de dominio de técnicas artisticas y de representaión que se pueden ver en obras de arte "clásico" como las de Miguel Ángel. Es un criterio también en parte relacionado con la educación que recibimos, y me pregunto si parte del rechazo al arte moderno deriva de la primacía que éste da a la originalidad sobre el dominio técnico.
Cristina:)

Marta dijo...

Me ah gustado mucho el artículo, pero yo también creo que algunos "artistas" de ahora no tienen técnica ni formación de ninguna clase. Solo buscan escandalizar y dar la nota, y a partir de ahí ya se les permite exponer en museos y vivir de eso. Por ejemplo este hombre que expone cadáveres.O una "obra" que había una vez expuesta en el museo de Lugo, que era un zapato de tacón rojo.Y ya está, con un par de narices. Si eso es arte...

Efraím Díaz dijo...

Creo que tu valoración sobre esas obras está muy centrada en un solo orden del arte. Cualquier cosa puede llegar a ser arte hoy en día, no digo que eso sea bueno ni mejor ni peor, pero todo depende de la optica sobre la cual se valore dicha obra. Entiendo y comparto en ocasiones tu opinión, pero a veces también se cae en criticar todo lo que se sale de nuestro concepto de arte, y como bien sabes, generalizar tampoco es bueno ni justo para muchos artistas que hacen de sus obras una forma seria de expresión.

Sobre el comentario de Cristina, estoy de acuerdo que en una gran parte del arte actual se valora mucho o demasiado a veces la originalidad sobre el dominio técnico, pero a veces tampoco se valora es esfuerzo intectual que ha podido hacer un artista para llegar a poner ciertas cosas en una galería de arte, y se suele decir: "eso también lo haría yo", probablemente muchas cosas por su dificultad técnica las podría hacer mis vecin@s, pero como ya he dicho no es el único orden o criterio que se debe valorar.

Como siempre, y como en todas las facetas de la vida, hay caraduras, que creo que son a los que se refiere Marta, lo dificil es discernir entre ese caradura y el artista serio y comprometido que tiene una trayectoria, la cual le lleva a crear algo determinado.

Un beso.