lunes, 16 de marzo de 2009

A veces escucho, al levantarme, un programa de Cadena 1oo ("Buenos días, Javi Nieves"), que es bastante entretenido. En este programa hay una sección muy divertida en la que un reportero hace preguntas a un@s niñ@s antes de entrar al colegio.

Un día de la semana pasada, la pregunta era algo así como"¿Qué cosas no son capaces de hacer tus padres?".
Pues un niño, que por la voz tendría unos 5 ó 6 años, contestó, más o menos: "Respetarme, no me respetan porque nunca me escuchan cuando hablo. El otro día les estaba contando una cosa del cole y (no sé si sereferiría al padre o la madre) se puso a hablar de su madre y no me dejó hablar.".

Da un poco que pensar.
Debe de ser cierto el dicho de que Dios nos dió dos orejas y una boca para escuchar mucho y hablar poco, pero cuantas veces hacemos al revés...

Y qué bueno que un niño sea capaz de hacernos reflexionar sobre eso. Cuántas veces resultan ser más sencillos y transparentes que los adultos.

2 comentarios:

Efraím Díaz dijo...

Hay que aprender más de los niños, vienen con mucho aprendido de nacimiento.....

Marta dijo...

Yo tambien lo creo, hay cosas de la infancia que nos parecen irrelevantes y en las que deberíamos fijarnos más.