lunes, 1 de junio de 2009

Psicología de la envidia

La envidia es un sentimiento destructivo e inútil .Casi todas las formas de envidia nacen de la inseguridad del/la envidios@, más que de la personalidad del/la envidiad@.
Se diferencia de la admiración porque ésta última implica un sentimiento de afecto y acercamiento hacia la persona, y un intento positivo de conseguir sus logros,además de que es fácil que quien siente admiración lo admita, mientras que la envidia implica sentimientos negativos hacia la persona a quien se envidia, es unsentimiento pasivo (no incita a conseguir logros) y es difícil que la persona envidiosa admita que lo es.

Envidiamos preferentemente a los que están más cerca de nosotros: vecinos, colegas, amigos, familiares, es decir, gente corriente en situación de cierta igualdad con nosotros. Por ejemplo: podemos tolerar que un jeque sea millonario, pero nos pone frenéticos que la compañera de trabajo se vaya al Caribe de vacaciones. Podemos aceptar que una pareja de famosos viva un amor maravilloso, pero si lo hace nuestro hermano y nosotros no, nos puede empezar a generar resentimiento y envidia. Es como si, después de establecer una comparación con ellos, concluyéramos que no hemos sabido aprovechar esas mismas oportunidades, que somos peor esque ell@s, que tenemos más mala suerte a pesar de merecerlo más... Y es ahí cuando nace un sentimiento insidioso, silencioso y que empieza a generar sensaciones de odio hacia la persona, e incluso de deseos de que fracase (ésto se relaciona con el llamado "mal de ojo").

Cuando una persona siente envidia de forma patológica, suele hacer comentarios manipulativos y desagradables de los demás, estará constantemente comparándose, y se pasará una importante parte de su tiempo estando pendiente de la vida de otras personas e incluso caerá en la práctica de calumnias para intentar sentirse mejor, ya que trata de compensar el sentimiento de inseguridad ante los logros de otros con críticas de cosas insignificantes y comentarios hirientes. Vive centrada en las vidas ajenas, buscando fallos, fracasos y errores, para deleitarse comentándolos con otra gente, como si dijese “¿ves?, no es tan perfect@, tiene muchos fallos”. Fallos que, por pequeños que sean, el envidioso necesita buscar, incidir en ellos y recordar una y otra vez, comparándolos con él mismo, pensando: “yo nunca haría eso, yo no me comportaría así, que mala persona es…”.

Para De Mezerville, la cura de este sentimiento es la gratitud, para lo cual los envidiosos deben desarrollar empatía con los demás, aprender a escuchar, tener cuidado al hablar y al compararse con otros y dejar de buscar quejas para tomar esa energía y emplearla en buscar soluciones a sus problemas.

Es necesario que se enfoquen en su propia vida y no en la de los demás, quitar los ojos de encima de las otras personas para buscar serenidad y tener la confianza de estar bien pero sobre todo trabajar para lograrlo”, recalcó la psicóloga. Las personas necesitan estar bien ellas mismas, al margen de lo que hagan los demás, y tener la conciencia de que siempre habrá personas mejores y peores en algo que ellas. Los demás, por su parte, no deben reforzar ese comportamiento, y cuando el envidioso hable mal de alguien deben frenar esos comentarios negativos e ignorarlos, pasando, por ejemplo, a hacer un comentario positivo sobre la otra persona, o disculpando el fallo que se esté comentando, diciendo que éso le puede pasar a cualquiera. Ésto desarma al envidioso, que deberá desisitir en su actitud de crítica.

Algunas veces resulta difícil descubrir al envidios@, porque puede esconderse tras una apariencia amable, acogedora y simpática, o en conductas de excesivo respeto, o excesiva admiración, pero si lo observamos bien, vamos a descubrir que el envidioso se "alegra de los fracasos ajenos" y "sufre con los éxitos ajenos".

Pero haciendo ésto desaprovecha tanta energía que no es capaz de alcanzar sus propios objetivos. Es decir, que la energía que gasta con críticas, habladurías y pensamientos negativos hacia l@s demás, la pierde para poder luego centrarse en sus metas. Después se sentirá agotad@ para conseguir buscar objetivos y metas propias. Considera que los demás consiguen las cosas con facilidad y sin esfuerzo, y no es una persona generosa, no ayuda a triunfar a l@s demás, pero si triunfa él/ella, nunca se siente satisfecho, este sentimiento es muy perjudicial para quien lo siente, más que para la persona envidiada.

Al fin y al cabo, se dice que la envidia es una forma encubierta de admiración.


La envidia es una declaración de inferioridad Napoleón Bonaparte

11 comentarios:

Efraím Díaz dijo...

Totalmente de acuerdo, me ha gustado la frase de Napoleón. En fin, cuanta educación hace falta, y no solo académica, también emocional etc...

Un besillo.

Nuria dijo...

Es uno de los defectos más destructores, con uno mismo, y que afecta negativamente a las relaciones con los demás.

Provoca una infelicidad permanente, insatisfacción, rencor, etc... e impide canalizar la energía positiva en las cosas que de verdad nos hacen sentir bien.

Conozco a personas así, que nunca están contentas porque consideran que los demás siempre se llevan lo mejor, siempre tienen más que ellos, o tienen más suerte. Que nunca hacen nada realmente por mejorar su vida porque viven sólo para envidiar a los demás.

No creo que la envidia en sí sea una forma de admiración, porque cuando admiras a alguien intentas parecerte o aprender de él, y los envidiosos simplemente desean lo peor.

Un bico, buen post ;-)

Marta dijo...

Gracias nuria.
La verdad es que yo tambien conozco a gente así, y son un@s etern@s infelices.
Además, no dejan de pensar siempre en lo que tiene la demás gente, envidiándolo, y no se dan cuenta de que ell@s tienen tanto o más que las demás personas.
Lo mejor es valorar lo que se tiene, y alegrarse por lo que tienen los demás.

Un saludo!

Anónimo dijo...

Conosco una persona que siente envidia hacia mi hermana. Si mi hermana usa una remera de color verde agua al poco tiempo se compra una igual. El colmo fue cuando se compro dos carteras de diferentes colores y del mismo diseño al de mi hermana. Al verla nos reiamos porque a mi hermana se la habian regalado.

Marta dijo...

Es es un caso muy evidente de envidia.jaja.
Pero a esa gente hay que tenerle más pena que odio, porque realmente lo pasan muy mal,se pasan el día "vigilando" a los otros/as y pensando que son mejores que ellos/as, y realmente suelen sufrir bastante...

Anónimo dijo...

Hola a todos, mi nombre es Jorge. Cuando puse en el buscador psicologia de la envidia apareciò su post y me gustò mucho. Me gustarìa pedirles permiso para utilizarlo en mi muro. En caso de que me den el ok, què fuentes cito? Muchas gracias! Su aporte es muy bueno.

Marta dijo...

Hola Jorge, claro que puedes utilizar la entrada. Si quieres, cita el nombre de este blog y ya está.
Saludos y gracias!

Marta

Anónimo dijo...

Bueno a mi mucha gente me envidia por ser educado y decente, monogamo y amar a Dios y no desear lo que otro tiene, tener una excelente relación con mi novia y vivir comodamente gracias a mi esfuerzo y mi trabajo, la envidia es una declaración de inferioridad, es la demostración de frustración de una persona al sentir que no se siente capaz de lograr sus objetivos.

Anónimo dijo...

me encanto est completo, justo lo k buscaba, muchas gracias por k me ayudara a crecer , creo k en algunas ocasiones he caido en este sentimiento y no sabia como contrarestarlo ji ji ji muchas gracias

Anónimo dijo...

El daño que he recibido por las personas que me envidian ha sido brutal.
Considero a esas personas como seres inferiores morales, insatisfechos emocionales y mediocres superlativos, pero tengo que reconocer que son superiores en algo que yo no sé ser: RETORCIDAMENTE MALVADOS.
Lo peor de esto es que la envidia crece, no acaba con los daños que proyectan y realizan para hundir la vida de la victima, la envidia se alimenta y progresa, maquina y manipula, sibilinamente intoxica y recibe ayuda de gentes que no tienen nada mejor que hacer.
Es una pena que los envidiosos manden al psicólogo, al psiquiatra o al psicoanalista a gente potencialmente sana mientras ellos (que son los verdaderamente enfermos)viven consumiéndose pero sin aparentarlo.
Una pena verdadera que abunden y sean legión.

Anónimo dijo...

Como la perra fea y cara de bruja de mi ex amiga
me da asco su FALSA MODESTiA gracias a hacerse la víctima a conseguido todo lo que tiene
Aparte de fea se da el lujo de gritar que es linda ,claro como las feas tienen privilegios , fea de mierda y envidiosa crítica a todo el mundo y después se lava las manos ,hay otra zorra que también es envidiosa la cabezona culia fea y sonrisa falsa tan fea y se cree linda ,tremenda cabezota y no piensa ,se da el lujo de chismosear de todo el mundo a las espaldas y envidiar y hacer desaparecer la competencia vayanse a vivir a la luna feas de mierda y patéticas ,egoístas culias narcizas.