lunes, 15 de junio de 2009

Un experimento sobre la resistencia a la presión social

En 1951, Solomon Asch preparó un experimento que oficialmente (ésto se les dijo a l@s participantes) trataba sobre la percepción visual. En realidad, lo que se iba a medir era la resistencia a la presión grupal de los individuos. Es decir, si, sabiendo que ell@s tenián razón, eran capaces de opinar diferente al resto del grupo, que estaba compinchado con Asch para responder de forma incorrecta para ejercer presión sobre los sujetos experimentales...

El experimento era muy simple, y era prácticamente imposible equivocarse. Se sentaba a unas ocho personas en un aula con un proyector de diapositivas, y se les proyectaban dos imágenes a la vez, una junto a otra: una era una línea vertical, y la otra tres líneas verticales de diferente longitud. Los participantes debían decir qué línea era igual a la de muestra. En cada grupo, solo había una persona no compinchada.

El caso es que Asch comprobó que, aunque la mayoría de los sujetos resistía la presión externa, muchos mostraron un enorme malestar por la situación, y un tercio de los participantes (33%) se conformó con el punto de vista mayoritario de los otros cuando había al menos tres cómplices presentes.

Cuando los cómplices no emitían un juicio unánime era más probable que el sujeto disintiera que cuando estaban todos de acuerdo
. Los sujetos que no estaban expuestos a la opinión de la mayoría no tenían ningún problema en dar la respuesta correcta. En resumen, que un tercio de l@s sujetos cedió ante la presión, aunque el error de sus "compañer@s" era más que evidente, ya que las líneas eran claramente sencillas de identificar. A la vista de los resultados, creo que es bueno saber que dos tercios de las personas eran capaces de resistir la presión grupal y mantener su opinión a pesar de ser los únicos del grupo que opinaban diferente.

1 comentario:

Efraím Díaz dijo...

Pues me parecen interesantes este tipo de estudios, creo que esta entrada está muy ligada a otra que hiciste hace poco sobre el pensamiento grupal. Interesantísimo y a ver si se aplica el cuento algun@s que much@s conocemos.

Un besito.