martes, 29 de septiembre de 2009

CONTINENTES PERDIDOS

La Atlántida no es el único continente que se cree que existió hace miles de años y que ha desaparecido para siempre de la memoria de la humanidad. Basándose en escritos antiguos y en las leyendas de transmisión oral de algunos pueblos, se habla de más continentes perdidos, que, como la Atlántida, habrían albergado civilizaciones tecnológicamente avanzadísimas para su época.
Hablaré de dos, principalmente, que son los más conocidos, Lemuria y Mu.

Empecemos con Lemuria:

En 1864, el geólogo Philip Sclater investigaba los restos fósiles de lemures en Madagascar e India, y se dio cuenta que no existían restos fósiles ni en el resto de África, ni en el medio oriente. Por ello, elaboró una teoría según la cual Madagascar debió estar unida en un pasado no muy lejano a la india por un continente desaparecido, al que bautizó Lemuria. En 1875, Madame Blavatsky revela un escrito antiguo conocido como Libro de Dzyan. En és se hace referencia a una raza prehumana de seres reptiloides, representados como dragones de gran inteligencia. Los habitantes de la India han conocido la existencia de Lemuria bajo el nombre de Kumari Kandam, y creen que sus antepasados son descendientes de esas tierras.

Al parecer, sería ésta una cultura misteriosa que alcanzó un desarrollo tecnológico muy elevado, parece ser que su tecnología se apoyaba en el uso de cristales, probablemente tratados artificialmente para emitir y activar desconocidas fuentes de energía.

El esplendor de ésta civilización se sitúa alrededor de los 100.000 años antes de Cristo, es muy probable que el periodo glaciar que se produce unos 80.000 años antes de Cristo, junto con otros acontecimientos, iniciaran un proceso de decadencia cuyos últimos vestigios desaparecen con la llegada del llamado diluvio universal. Muchas de las islas del océano Pacífico y en especial la Isla de Pascual originalmente habrían estado bajo la influencia de la civilización de Lemuria.


El continente Mu:

Hay investigadores/as que sostienen que Mu es la misma Lemuria, sin embargo la historia original de ambos continentes vienen de diferentes fuentes y su ubicación es distinta por lo que no hay uniformidad en el sentido de si estamos hablando del mismo continente o de otro. (En mi opinión sí lo son, o uno fue un vestigio del otro).

Sea como sea, el primero en poner la existencia del continente Mu como una posibilidad fue el coronel James Churchward, oficial de la armada británica en la India.
Todo empezó cuando se hizo amigo de un sumo sacerdote de un templo hindú que tenia en su poder unas tabletas de barro que habían sido guardadas por los sacerdotes hindúes. Churchward y el sacerdote hindú fueron descifrando la existencia de una civilización madre que había crecido, florecido y repentinamente decaído. Churchward siguió recopilando datos de este enorme rompecabezas cuyo resultado fue una extensa imagen de Mu narrada en el libro Mu el continente perdido.

De todas las fuentes a su disposición, Churchward pudo formarse una imagen de su gran continente, Mu.
Lo describió como una gran extensión de tierra, extendiéndose desde el norte de Hawai hacia el sur. Una línea entre la Isla Easter y Fiji forma su frontera del sur. Medía más de 5,000 millas de este a oeste, y más de 3,000 de norte a sur.

Era una bella tierra tropical con grandes praderas.
Poderosos mastodontes y elefantes rondaban por los bosques primaverales y la población humana del continente era de 64 millones de personas (aproximadamente las población actual de Filipinas). Había una gran red de anchos caminos recorriendo todas las direcciones, empedradas con rocas tan perfectamente alineadas que no podía crecer nada de hierba entre ellas (sobras de la albañilería maya) La población se dividía en diez tribus, cada una distinta de la otra, pero todas bajo el mismo gobierno.

Las personas de Mu tenían un emperador quien sostenía el título de Ra Mu - y el término “Ra” también representaba su deidad común, un Dios invisible. No había salvajismo en la faz de la tierra, ni nuca lo había habido. Estaban completamente unidos bajo la soberanía de su madre patria – Mu “ El imperio del Sol” y sus leyes y regulaciones.

Churchward menciona que la gente de raza blanca era el grupo dominante en Mu, y con toda probabilidad eran parte del clero y gobierno de su población. “Aparte de estos” dice más enigmáticamente que “ había personas de otras razas- gente con piel amarilla, café y negra- pero no dominaban”. Esto lo sacó del registro de Lhasa, entre muchos otros. De acuerdo con estos manuscritos antiguos, los de Mu eran grandes marineros que navegaron por todo el mundo, como los atlantes supuestamente hicieron. Tambipen tenían la reputación de ser grandes constructores, otra cosa que tenían en común con los atlantes.

El registro de Lhasa menciona que habían siete ciudades principales, que eran los centros de religión, ciencia y aprendizaje de Mu, esparcidos a través de las tres tierras.

Por lo que se puede recolectar de estos registros y la interpretación de los eventos hecha por Churchward, parecería que hubo varios éxodos. Se dice que un largo contingente de población negra dejó Mu para buscar un nuevo hogar en África, y parece que viajaron hasta allá a través del Mar Amazónico, que alguna vez lleno el gran cuenco en que ahora se encuentra la selva Amazónica. Aparentemente esto debió haber sido antes del surgimiento de los Andes- evento que ocurrió en el tiempo del inicio de los Mayas e Incas- como un canal que conducía desde la costa oeste de Perú a este mar tierra adentro, que se abría parcialmente al océano atlántico en su parte este.

Sin duda hubo muchos otros éxodos de grupos de personas, que por una razón u otra, eligieron erigir sus propias naciones separadas en otro lugar de la tierra, fuera de la jurisdicción del Imperio del Sol.

De los estudios de los mapas batimetricos y las cartas geográficas del fondo del océano pacífico hechos por Gerry Foster se deduce que hay un apoyo geológico razonable para la existencia de un gran número de isla
s grandes y extensas que formaron una serie de cerros a través del pacifico, que pudieron ser sumergidas por la actividad de las placas tectónicas hasta el fondo del océano. Existen muchas ruinas en las Islas del Mar del Sur, como la isla Easter, Mangiagia, Tonga, Ponape y las islas marianas, que parecen recordar los tiempos de Mu. En Uxmal, Yucatán, hay una inscripción en un templo en ruinas que conmemora a “Las Tierras del Oeste, de donde venimos” y una pirámide fue construida en el suroeste de la Ciudad de México, de acuerdo con sus inscripciones, en memoria de la destrucción de “Las Tierras del Oeste”.

Además de ésto, un equipo de arqueólogos presentó en Exeter, Inglaterra, en 2007,una revolucionaria teoría: "los primeros habitantes del continente Americano no llegaron de Asia, como comúnmente se piensa, sino de Australia o las islas Melanesias del Océano Pacífico, teoría que podría poner en discusión la existencia de un continente desaparecido conocido como “MU”.
Sean o no ciertas estas teorías, por todo lo que he leído, escuchado y aprendido sobre estos temas, personalmente no me cabe duda de que en el pasado existió una gran civilización madre que dio origen a toda la raza humana y a sus diversas civilizaciones.

4 comentarios:

Efraím Díaz dijo...

Buen trabajo Marta, siempre me han gustado mucho estos textos sobre civilizaciones perdidas, me parecen interesantísimos y nos hacen ver que en el fondo sabemos muy poco.

Creo que deberíamos reescribir la historia de nuestro planeta yá¡¡¡¡¡

Un beso.

Marta dijo...

Gracias Efra!
Es un tema que a mí tambien me encanta, tengo que hacerme con el libro que escribió el "descubridor"
de Mu.

Besos!

Nuria dijo...

¿Realidad o leyenda? A veces llegan a confundirse tanto con el paso del tiempo que se crea una mezcla, muy interesante como esta que nos has traido hoy Marta :-)

Bicos

Marta dijo...

Gracas Nuria!
Seguro que estas historias son una mezcla de ambas cosas, algo de realidad hay, seguro, y a partir de ahí se habrán ido tejiendo fábulas e historias irreales.

Pero es tan bonito imaginar que fueron verdad...