jueves, 29 de octubre de 2009

Libertad individual

“La pérdida del yo y su sustitución por un seudoyó arroja al individuo a un intenso estado de inseguridad. Se siente obsesionado por las dudas, puesto que, siendo esencialmente un reflejo de lo que los otros esperan de él, ha perdido, en cierta medida, su identidad.
Para superar el terror resultante de esa pérdida se ve obligado a la conformidad más estricta, a buscar su identidad en el reconocimiento y la incesante aprobación por parte de los demás. Puesto que él no sabe quién es, por lo menos los demás individuos lo sabrán... siempre que él obre de acuerdo con las expectativas de la gente; y si los demás lo saben, él también lo sabrá... tan sólo con que acepte el juicio de aquéllos.”


E. Fromm; El miedo a la libertad; Paidos Contextos 2006 p. 213.



A veces hay que hacer un esfuerzo de pensamiento consciente para darse cuenta de cosas que damos por supuestas. ¿Actuamos demasiadas veces libremente o por conformismo? ¿Por qué en ocasiones nos parece que estamos dirigidos por personas y motivaciones externas? ¿Podríamos ser algo más felices si reivindicamos nuestra libertad de actuación y expresión ante nosotros/as mismos/as? ¿por qué no nos ponemos a jugar si nos apetece, por qué no nos negamos a expresar una idea con la que no estamos de acuerdo, pero que aceptamos porque el grupo de amigos/as o de trabajo la acepta?

Periódicamente conviene revisar los aspectos más importantes de nuestra vida, las relaciones, el trabajo, nuestras actitudes... Y mejorar los que se puedan mejorar. Porque si constantemente reprimimos lo que nos apetece decir, hacer, pensar y sentir, al final no vamos a saber cómo somos realmente, y eso es muy frustrante.

3 comentarios:

Efraím Díaz dijo...

Que dificil es hacer eso Marta, dificilísimo.

Nuria dijo...

No se puede vivir pensando en satisfacer expectativas ajenas, nos hace muy infelices.

Quien nos quiera de verdad ha de hacerlo por lo que somos, sencillamente.

Pero no, como dice Efraím, no es nada fácil

Bicos

Marta dijo...

No es fácil, pero hay que intentarlo.
La sociedad nos impone muchas normas, y algunas de ellas son imprescindibles y sanas para la convivencia, pero hay otros hábitos y normas que nos hacen daño y de los que debemos intentar librarnos. También hay influencias de amistades y familiares que son bastante nocivas...
Como norma general, cuando te sientes presionado para hacer algo y sientes que no se aceptan tus opiniones, forma de ser... ante una persona o grupo reiteradamente, es el momento de huír y dejarles con su toxicidad para ellos/as solos/as...