lunes, 2 de noviembre de 2009

Hiparquia

Al hilo del artículo sobre la gran Hypatia (por cierto, la película de Amenábar está realmente bien, me ha gustado),voy a dedicar unas líneas a la filósofa cínica Hiparquia (Hiparchia) de Creta (S IV a. C.), otra gran sabia en un mundo bastante limitado para las mujeres como era el de la Grecia clásica. Esta vez, el final no es trágico como en el caso de Hypatia. Espero que os guste.


Podíamos empezar esta historia hablando de Crates de Tebas...

Este hombre fue el discípulo más relevante de Diógenes de Sínope, el filosófo más prestigioso de la escuela cínica. Crates era un filósofo amante de la soledad, la pobreza y la oscuridad. Solía decir que la filosofía podía ser útil para hacernos ver que los dirigentes militares no eran más que pastores de asnos. Según parece Crates era, en origen, de familia noble, vendió todos sus bienes, distribuyéndolos entre su familia y amigos.

Hiparchia, que pertenecía, a su vez, a una familia de elevado rango, sentía gran admiración por Crates, su maestro en la ciencia de la filosofía. Su amor y respeto por él crecían cada día, pese a que éste era algo deforme y carecía de cualquier recurso económico. Llegó el momento en que Hiparchia estaba tan perdida por Crates que le pidió matrimonio.

Alarmado, el padre de Hiparchia le rogó a Crates que se alejase de ella; el filósofo lo intentó infructuosamente hasta que un día se mostró desnudo ante ella y le dijo: " He aquí tu novio y cuanto posee, elige en consecuencia porque no serás mi compañera si no compartes mi modo de vida." Ella no lo dudó un instante y se casó con él.

Ambos llevaron una vida acorde con la filosofía cínica, sin esconderse de los demás, comiendo y copulando al aire libre, delante de cualquiera que pasara por donde estaban. Según pensaban y decían, los cínicos debían ser transparentes en su conducta, y serían capaces de vivir en casas de vidrio.

Hiparchia era plenamente consciente de su doble papel revolucionario (filósofa y emancipada en una sociedad machista). Uno de sus coetáneos, Teodoro el Ateo, que solía hostigarla y burlarse de ella recibió la siguiente respuesta: "¿Crees que he hecho mal en consagrar al estudio el tiempo que, por mi sexo, debería haber perdido como tejedora"?
Diógenes elogió la gran cultura filosófica y la elegancia de razonamiento de Hiparquía. Comparándola a Platón. De sus escritos no ha llegado casi nada, aunque conocemos la existencia de sus "Cartas y tragedias".


Aunque éstas dos mujeres son quizá las más destacadas filósofas de la antigüedad, siempre ha habido mujeres ligadas a la filosofía, aunque fueron acalladas en muchos casos, o sus ideas atibuídas a hombres.

Las primeras mujeres filósofas de las que se tiene noticia estuvieron vinculadas a la escuela pitagórica (siglo VI ac). Poco después aparecen algunas mujeres relacionadas indirectamente con la filosofía, como Aspasia de Mileto, promotora del pensamiento y la cultura en la Grecia de Pericles. También hubo mujeres filósofas en las escuelas epicúrea y estoica, tanto en Grecia como en Roma. Diotima de Mantinea, filósofa y sacerdotisa griega enseñó filosofía a Sócrates.

2 comentarios:

Efraím Díaz dijo...

"Solía decir que la filosofía podía ser útil para hacernos ver que los dirigentes militares no eran más que pastores de asnos". (Crates). Esa sentencia me ha gustado mucho.

Pues esta bien visibilizar el papel de la mujer, para esto si que se tenían que hacer manifiestos.

Un beso.

Marta dijo...

Sabía que esa frase te iba a gustar, me acordé de tí al ponerla...
Hay situaciones y pensamientos que no han cambiado desde la Antigüedad. Los ejércitos son mercenarios que se juegan la vida para que quienes gobiernan sean más ricos y poderosos, y ellos no tienen ni el más mínimo respeto ni preocupación por enviar gente a morir por dinero.
Es de vergüenza.