martes, 23 de febrero de 2010

Las donaciones a Haití pueden contribuír a empeorar su situación, "gracias" a la gestión de los países ricos

Así como una persona puede pedir un préstamo para comprar algún bien o pagar algún servicio, un estado también puede verse en la necesidad de solicitar un crédito para hacer frente a determinadas situaciones de su economía. El estado se endeuda.
Estas obligaciones engloban tanto las contraídas por el estado, deuda pública, como las contraídas por los particulares. Este tipo de deuda se gestiona a través de organismos internacionales como el FMI, Fondo Monetario Internacional, o el Banco Mundial.Un cierto nivel de deuda no tiene porqué ser malo en sí mismo.
Un país, sobre todo si éste es pobre, puede verse obligado a endeudarse para hacer frente a las consecuencias de un desastre natural como por ejemplo un terremoto, o una prolongada sequía.

Se nos ha hecho creer que se le perdonaba a Haití su deuda externa, y ésto es falso. http://www.masvoces.org/Las-mentiras-sobre-la-cancelacion

Y probablemente el dinero que la ciudadanía dona solidariamente para reconstruír el país, se cargará a la deuda externa haitiana, de forma que esas donaciones hechas desinteresadamente por la gente serán devueltas con intereses a los gobiernos y entidades financieras internacionales. Triste, pero ha funcionado así muchas veces. Eso los medios no lo cuentan. Por eso estos países nunca consiguen salir de la pobreza, por mucho dinero que se les done. Interesa mantener las estructuras que hacen pobres a los países, de otra forma no existirían países ricos. Os dejo un artículo que explica esta teoría:

"Independientemente de la cuestión de la deuda, se teme que la ayuda tome la misma forma que la que acompañó al tsunami que devastó, a fines de diciembre de 2004, varios países de Asia (Sri Lanka, Indonesia, India y Bangladesh),[10] o incluso la ayuda después del ciclón Jeanne en Haití en 2004. Las promesas no se cumplieron y una gran parte de los fondos sirvieron para enriquecer a las compañías extranjeras o a las cúpulas locales. Esas «generosas donaciones» provienen mayoritariamente de los acreedores del país. En lugar de hacer donaciones, sería preferible que anularan las deudas que tiene Haití con ellos: totalmente, sin condiciones e inmediatamente. ¿Podemos realmente hablar de donaciones cuando sabemos que la mayor parte de ese dinero servirá para el pago de la deuda externa o para el desarrollo de «proyectos de desarrollo nacional», decididos de acuerdo con los intereses de esos mismos acreedores y de las oligarquías locales? Es evidente que sin esas donaciones inmediatas sería imposible pedir el reembolso de una deuda cuya mitad, por lo menos, corresponde a una deuda odiosa. Las grandes conferencias internacionales de cualquier G8 o G20, ampliado a las IFIS, no harán avanzar en nada el desarrollo de Haití sino que reconstruirán los instrumentos que les sirven para establecer sólidamente el control neocolonial del país. Tratarán de garantizar la continuidad en el reembolso de la deuda, base de la sumisión, al igual que en recientes iniciativas de alivio de la deuda."
http://www.awid.org/esl/Temas-y-Analisis/La-Crisis-en-Haiti-el-Fortalecimiento-de-la-Solidaridad-Mediante-la-Provision-de-Informacion/El-impacto-de-la-crisis-sobre-las-mujeres/El-impacto-de-la-crisis-sobre-las-mujeres/Haiti-Donaciones-para-pagar-una-deuda-odiosa

1 comentario:

Efraím Díaz dijo...

Si le cuentas esto a alguien, te dirá o que es mentira o que prefiere no saberlo...