jueves, 23 de diciembre de 2010

La baja autoestima

Nos encontramos ante uno de los principales problemas que están en la base de muchos trastornos psicológicos. Tener arraigados problemas de autoestima nos puede llevar a padecer problemas y trastornos en las relaciones y en los afectos durante toda la vida.

La autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos sobre las sensaciones y experiencias que hemos ido incorporando a lo largo de la vida. Nos sentimos listos/as o tontos/as, capaces o incapaces, nos gustamos o no nos gustamos.

Esta autovaloración es muy importante, dado que de ella dependen en gran parte la realización de nuestro potencial personal y nuestros logros en la vida, porque las personas que se sienten bien consigo mismas son capaces de enfrentarse y resolver los retos y las responsabilidades que la vida les plantea.

No es que la vida les ponga retos más difíciles a quienes tienen baja autoestima, si no que éstos no encuentran los recursos psicológicos necesarios en su interior para hacerles frente, y suelen autolimitarse y fracasar.


¿Cómo saber si tenemos baja autoestima? (http://www.psicologia-online.com/)


La persona con baja autoestima mantiene un diálogo consigo misma que incluye pensamientos como:


Sobregeneralización: A partir de un hecho aislado se crea una regla universal, general, para cualquier situación y momento: He fracasado una vez (en algo concreto); !Siempre fracasaré! (se interioriza como que fracasaré en todo).


Designación global: Se utilizan términos peyorativos para describirse a uno mismo, en vez de describir el error concretando el momento temporal en que sucedió: !Que torpe (soy)!.


Pensamiento polarizado: Pensamiento de todo o nada. Se llevan las cosas a sus extremos. Se tienen categorías absolutas. Es blanco o negro. Estás conmigo o contra mí. Lo hago bien o mal. No se aceptan ni se saben dar valoraciones relativas. O es perfecto o no vale.


Autoacusación: Uno se encuentra culpable de todo. Tengo yo la culpa, !Tendría que haberme dado cuenta!.


Personalización: Suponemos que todo tiene que ver con nosotros y nos comparamos negativamente con todos los demás. !Tiene mala cara, qué le habré hecho!.


Lectura del pensamiento: supones que no le interesas a los demás, que no les gustas, crees que piensan mal de ti...sin evidencia real de ello. Son suposiciones que se fundamentan en cosas peregrinas y no comprobables.


Falacias de control: Sientes que tienes una responsabilidad total con todo y con todos, o bien sientes que no tienes control sobre nada, que se es una víctima desamparada.


Razonamiento emocional: Si lo siento así es verdad. Nos sentimos solos , sin amigos y creemos que este sentimiento refleja la realidad sin parar a contrastarlo con otros momentos y experiencias. "Si es que soy un inútil de verdad"; porque "siente" que es así realmente.



Los problemas de autoestima tienen en general un buen pronóstico con una terapia adecuada, que no es compleja, aunque, como entodas las terapias, es imprescindible implicarse y mantenerla en el tiempo. También es posible mejorar la autoestima uno/a mismo/a, siguiendo unas pautas adecuadas y comenzando un cambio de pensamientos negativos, para evitar las distorsiones y los sesgos cognitivos que mantienen la creencia de que uno/a no vale para nada.


Una vez sustituídos estos pensamientos negativos por otros más funcionales y reales, los afectos empiezan a cambiar automáticamente, las relaciones mejoran, la autoestima se va recomponiendo y adaptándose a la realidad, y la vida en general se hace más fácil y relajada para estas personas.