viernes, 14 de enero de 2011

Los jóvenes titulados/as de España emigran a otros países por el paro

Lo sabemos todos/as ya desde hace tiempo, lo vemos a diario en conocidos/as y familiares. Es un drama a nivel social y económico, pero nadie hace nada, a los gobernantes parece que poco les importa que se nos vayan los mejores, los/as más preparados/as. Lo resume Fernando Ónega muy bien en un artículo que a mí me impresionó hoy, con frases como:
"...importamos mano de obra valiosa, pero sin cualificar, y exportamos lo más cualificado: licenciados y doctores llenos de ímpetu juvenil y con ganas de trabajar y triunfar. ..."
"...Un total de 150.000 (ciento cincuenta mil) titulados superiores, formados en nuestras universidades con cargo al presupuesto del Estado español, están trabajando en empresas u organismos extranjeros. Gastamos inmensos recursos públicos en la formación de profesionales para que rindan en el exterior. ..."



El artículo completo (muy recomendable) en http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2011/01/14/0003_8964626.htm

ACTUALIZACIÓN (24 Enero 2011):

"En su próxima visita a España, el 3 de febrero , la canciller alemana, Angela Merkel, propondrá a José Luis Rodríguez Zapatero que jóvenes españoles con buena formación cualificada pero que están desocupados viajen a Alemania para trabajar. Así lo informó la prestigiosa revista Der Spiegel .
Se trata de un proyecto de cooperación bilateral que tiene en cuenta la dramática situación española, con 4,1 millones de personas sin empleo y un tasa de desocupación del 20%, que duplica la media europea. España marcha a la cabeza del desempleo juvenil en Europa con más de 40% en esa franja.
Alemania, la gran locomotora económica europea, creció un 3,6% durante 2010 y los partidos políticos y especialistas laborales proclaman que necesitan urgentemente entre 500.000 y 800.000 jóvenes de alta formación . La tasa de desocupación pronto se instalará en el 7%, muy cerca de lo que técnicamente se conoce como “empleo pleno”.

BRAVO.


miércoles, 12 de enero de 2011

La verdad sobre la situación de Haití

Esta mañana escuchaba en una tertulia de radio cómo los tertulianos/as se despachaban a gusto diciendo que la culpa de que Haití no se recuperase era de los funcionarios/as haitianos y de la administración corrupta del país. Y se quedaban tan anchos.
Estas personas, que supuestamente son técnicos titulados/as y su trabajo es INFORMAR,no se enteran o no quieren contar la verdad sobre Haití, sobre el tercer mundo, sobre la pobreza, y sobre la situación mundial general entre países ricos y pobres. Es indignante que aún se nos intente hacer comulgar con ruedas de molino desde los medios de comunicación. La pobreza existe porque paises como el nuestro la toleran y la fomentan en beneficio propio; porque para que haya países ricos y desarrollados tiene que haber países pobres y explotados que sean mano de obra barata y fuente gratuita de recursos naturales, y nos guste o no, así está el mundo, y creo que lo mínimo que podemos hacer es estar bien informados/as al respecto y saber cómo funcionan de verdad las cosas, y desde luego la clase periodística, como la política, entorpecen bastante este cometido.


Y por cierto, a ver si algunas cadenas, como Antena3, dejan ya de convertir sus informativos en magacines de tarde con noticias inútiles y superficiales (estrenos de cine, gente que hace zapatos para parecer más alto, peluquerías para perros... noticias de primer orden mundial, vaya) para informar de verdad sobre asuntos graves como éste.



Os dejo uno de los mejores artículos que he leído sobre Haití , las declaraciones de Ricardo Seitenfus, un hombre que conoce la situación de primera mano y que la cuenta tal cual, sin miedo, aunque eso le haya costado su puesto de trabajo (Extraído de http://www.redescristianas.net/2011/01/12/haiti-expulsado-por-decir-la-verdad/):



Haití: Expulsado por decir la verdad


El representante de la OEA, Ricardo Seitenfus, fue despedido luego de censurar la ocupación de Haití por parte de la ONU. Ricardo Seitenfus, culpó al capitalismo internacional de los males de Haití.El representante especial de la OEA, Ricardo Seitenfus, fue despedido 24 horas después de que concediera una franca entrevista al periódico suizo Le Temps el lunes de 20 de diciembre de 2010, en la que censuró severamente la ocupación de Haití por parte de la ONU.


Ricardo Seitenfus, culpó al capitalismo internacional de los males de Haití. Refiriéndose a los 200 años de lucha por la liberación nacional de Haití, el académico nacido en Brasil dijo: “El pecado original de Haití en la escena internacional fue su liberación. Los haitianos cometieron un crimen inaceptable en 1804: un crimen de lesa majestad en un mundo atribulado.
Occidente era un mundo de colonialismo, esclavitud y racismo cuya riqueza se basaba en la explotación de tierras conquistadas. Por ello el modelo revolucionario haitiano espantó a las superpotencias.
EE.UU. no reconoció la independencia de Haití hasta 1865. Y Francia exigió el pago de un rescate para aceptar esa liberación. Desde el comienzo, la independencia estuvo comprometida y afectó al desarrollo del país.
El mundo nunca ha sabido cómo tratar a Haití, por lo tanto terminó por ignorarlo. Esto llevó a doscientos años de soledad para Haití en la escena internacional. Actualmente, la ONU ha aplicado ciegamente el Capítulo 7 de su Carta; despliega sus tropas para imponer su operación de paz. No soluciona nada, e incluso empeora las cosas. Se quiere convertir a Haití en un país capitalista, una plataforma de exportación para el mercado estadounidense. Es absurdo.”


En 2004, Jean Bertrand Aristide fue derrocado después de un golpe organizado por los gobiernos de Francia, EE.UU. y Canadá. El partido Fanmi Lavalas de Aristide gozaba del apoyo abrumador de la población pobre de Haití.
El énfasis de Aristide en la justicia social, la igualdad y la democracia participativa amenazaba los intereses de las elites financieras y políticas del mundo desarrollado cuyo concepto de la democracia involucra el control privado de las corporaciones multinacionales sobre todos los medios de producción, educación y salud.

Según Seitenfus, la tragedia de Haití ha sido siempre su proximidad a EE.UU., que ha oprimido implacablemente a la isla en función de sus propios intereses económicos.
A continuación, Seitenfus denunció el papel de las ONG en Haití y declaró que muchas de ellas se comportan más como empresarios que como trabajadores humanitarios, utilizan Haití como laboratorio para probar nuevas tecnologías y reclutan a jóvenes sin ninguna experiencia ni conocimiento del pueblo haitiano.


Seitenfus lamentó el hecho de los que doctores haitianos formados en Cuba emigran a EE.UU., Canadá y Francia en lugar de permanecer en su propio país para ayudar a los pobres. También criticó el intento de la “comunidad internacional” de mantener la dependencia de la ayuda de Haití, y citó el comercio justo y la agricultura local sustentable así como una industria del turismo basada en el respeto de la identidad y la cultura haitianas como el camino que debería seguir el desarrollo del país.


Su experiencia en Haití

“En dos meses completé una misión de dos años en Haití. Para quedarme aquí y que no me abrumase lo que veía tuve que crear una serie de defensas psicológicas. Quise seguir siendo una voz independiente a pesar del peso de la organización que represento. Me quedé porque quería expresar mis profundas dudas y decir al mundo que ya basta. Es hora de dejar de jugar con Haití”.
24 horas después de esta entrevista, Seitenfus dejó de ser representante especial de la Organización de Estados Americanos. Decir la verdad sobre Haití le costó su puesto. Pero Seitenfus puede reconfortarse con el conocimiento de que se pronunció por el pueblo de Haití mientras otros son demasiado codiciosos, demasiado cobardes o demasiado indiferentes para hacerlo.

Seitenfus se refirió al infortunio geográfico de Haití por estar tan cerca de EE.UU. Es ciertamente así, pero el papel de Europa en la miseria de Haití no ha sido menos destructivo que el jugado por EE.UU.
Existe una idea común en Europa de que el problema en el mundo actual es EE.UU., que si la Unión Europea estuviera suficientemente centralizada podría jugar un rol más constructivo en el mundo, asegurando un equilibrio a la hegemonía global de EE.UU.
Nada puede estar más lejos de la verdad. La UE es en todo tan cruel, corrupta y despótica como EE.UU.
Cada vez que se menciona el tema de Haití en los medios franceses, una piedad sensiblera y la condescendencia saturan su discurso mendaz. Los medios franceses nunca han reconocido honestamente el papel directo de Francia en la destrucción de Haití; desde su apoyo a las dictaduras de Duvalier en la Guerra Fría hasta el secuestro del presidente democráticamente elegido Jean Bertrand Aristide en 2004. Los medios franceses tampoco han informado nunca de las atrocidades cometidas por las tropas MINUSTAH de la ONU que ocupan actualmente la isla, contra los deseos de la población.

La Unión Europea se ha arrogado el papel de árbitro internacional en asuntos que tienen que ver con la democracia, enviando delegados anónimos a otros países para juzgar sus sistemas políticos en términos de “derechos humanos” y “democracia”.
En 2003, la Unión Europea trabajó con la Iniciativa de la Sociedad Civil, un vástago del Grupo de 184, encabezado por André Apaid, un propietario de maquila estadounidense con un historial impresionante de ‘derechos humanos’. La Unión Europea dio a la organización de ‘sociedad civil’ 773.000 euros. Según el Centro de Estudio de Derechos Humanos, Apaid pagó a Thomas “Labanye” Robinson para que asesinara a miembros del partido Fanmi Lavalas. La oposición de Apaid a Jean Bertrand Aristide se intensificó cuando éste duplicó el salario mínimo de los trabajadores en Haití. ¡El aumento de los salarios de los trabajadores más pobres del mundo es evidentemente una violación de los ‘derechos humanos’ desde el punto de vista de la UE y de EE.UU.!

Excluyeron al Fanmi Lavalas

En las elecciones de diciembre de 2010, aprobadas por EE.UU. y la UE, al partido más popular del país, Fanmi Lavalas, lo excluyeron de la participación. En otras palabras, la Unión Europea y EE.UU. propugnaron la exclusión de la mayoría de los ciudadanos haitianos del proceso democrático. Hasta que llegue el momento en el que los suburbios pobres rebeldes de Haití comprendan lo que los países ricos entienden por ‘democracia’ y ‘derechos humanos’ los soldados de la ONU seguirán patrullando las calles de Puerto Príncipe para mantener, según Ricardo Seitenfus, ‘la paz del cementerio’.
(Información recibida de la Red Mundial de Comunidades Eclesiales de Base)
LA VIÑETA ES DE J.R. MORA: WWW.JRMORA.COM (GRACIAS POR CEDERLA)