domingo, 13 de octubre de 2013

Antecedentes de la Banda Municipal de Música de Lugo

ANTECEDENTES DE LA BANDA DE MÚSICA DE LUGO

Existen datos fehacientes de que había una Banda de música activa en la ciudad de Lugo por lo menos desde 1869, bajo un patronato privado. La Banda de Música de Lugo pasó a ser  Municipal en 1876, como consecuencia de un encargo del Ayuntamiento a  Juan Montes para reorganizarla y hacerla dependiente de dicho organismo.

 Se puede afirmar que hay documentos que acreditan que ya antes de 1876 existía en Lugo una actividad musical bandística, que no se sostenía con las arcas públicas. En su estudio biográfico sobre Juan Montes, el musicólogo Juan Bautista Varela de Vega dedica un capítulo, el número cinco, a la Banda Municipal de Música de Lugo, con Montes y antes de su llegada, narrando los antecedentes de la Banda de Música de Lugo en la Banda de la Milicia Nacional, todo perfectamente documentado y justificado (1).

BANDA DE LA MILICIA NACIONAL

Según el citado autor, J.B. Varela de Vega: “los orígenes de la Banda Municipal de Música se sitúan en la Banda de Tambores y Trompetas de la “Milicia Nacional”, creada en 1814 por la Cortes de Cádiz. En Lugo queda constancia documental de la formación de la misma a partir de 1820, según un expediente del Archivo Histórico Provincial de Lugo (A.H.P.L) del 31 de Agosto de 1820”.

A continuación veamos unos datos sobre la historia de Milicia Nacional y su papel en la historia de España, recogidos de distintas fuentes bibliográficas:
La Milicia Nacional fue formada para procurar paliar el desgobierno existente en España. En 1814 se estableció el Reglamento que regulaba las prestaciones obligatorias a las que estaba obligado todo ciudadano, así como la organización de la Milicia.
Esta Milicia estaba separada del ejército regular y compuesta por dos armas: infantería y caballería. Los oficiales eran elegidos por la propia tropa. El número de ciudadanos obligados a servir en la Milicia se fijó en treinta por cada mil trescientos habitantes mayores de 30 años y menores de 50. Cumplían tareas de seguridad, orden y paz en el interior del país.
La Milicia amparaba el movimiento patriótico, pero también liberal, que había desatado la guerra. Por esta razón, la restauración absolutista de Fernando VII que se concretó en la derogación de la Constitución gaditana en 1814, llevó aparejada la disolución de la Milicia. Muy a pesar del Rey, con la instauración del Trienio Liberal de 1820 a 1823 se restituyó la Milicia que actuó contra todos los movimientos de sublevación absolutista en el interior de la península. El fin del Trienio fue, de nuevo, el final de la Milicia, sustituyéndola por un remedio de Milicia llamada “Voluntarios realistas”
Con la Regencia de María Cristina, el Estatuto Real de 1834 fijó una fuerza denominada Milicia Urbana. Tras el motín de la Granja de San Ildefonso de 1836 que obligó a la Regente a restablecer la Constitución de 1812, la Milicia Nacional fue de nuevo legalizada.
Los nuevos oficiales del Ejército “Cristino”, en especial Leopoldo O´Donnell y Baldomero Espartero, que habían sostenido la causa de la reina Isabel II frente a las pretensiones de Carlos María Isidro de Borbón, tuvieron una fuerte trascendencia sobre la Milicia Nacional, de tal suerte que con su colaboración, la Milicia combatió en la Primera Guerra Carlista dentro del bando de Isabel II y obtuvo sus primeros estandartes como reconocimiento a las actuaciones llevadas a cabo durante el conflicto.
Pero el reinado de Isabel II estuvo plagado de conflictos entre el Partido Moderado y la propia Corona por un lado, y la Milicia Nacional, proclive al liberalismo y al Partido Progresista por otro. Así, la Milicia siempre actuó en defensa de sus más destacados líderes. Participó en los sucesos de la Granja de 1836, en la caída de la Regente María Cristina en beneficio de Espartero, contra las sublevaciones moderadas, en especial contra la revuelta de 1841 y contra el establecimiento de la Década moderada en 1843. Ramón María Narváez la disolvió, encomendando más tarde sus tareas a la recién creada Guardia Civil. Durante el Bienio Progresista (entre julio de 1854 y julio de 1856) fue brevemente restablecida al amparo del Duque de la Victoria. Sin embargo, cuando O'Donnell consiguió ultimar el proyecto de Unión Liberal y deshacerse de Espartero, disolvió la Milicia.
Formalmente la Milicia Nacional como tal no se restableció hasta que Emilio Castelar lo estableció por Decreto de la Presidencia de la Primera República (del 11 de febrero de 1873, hasta el 29 de diciembre de 1874, cuando el pronunciamiento del general Martínez Campos dio comienzo a la Restauración borbónica en España). La Milicia fue formalmente disuelta definitivamente por el gobierno de Cánovas del Castillo en 1876, si bien ciertos comités de voluntarios en el Sexenio Democrático se atribuyeran la herencia de la institución, así como organizaciones de apoyo a la restauración borbónica en España con la llegada de Alfonso XII.

Fuentes:
Carrot, Georges (2001). La Garde Nationale (1789-1871). Une force publique ambiguë. Paris,       L'Harmattan.
Chorley, Katharine (1943). Armies and the Art of Revolution. Londres.
Hill, Jim Dan (1964). The Minute Man in Peace and War. A History of the National Guard. Pesilvania, The Stackpole Company.
Pata, Arnaldo da Silva Marques (2004). Revolução e Cidadania. Organização, funcionamento e ideología da Guarda Nacional. Lisboa, Colibrí.

Pérez Garzón, Sisinio (1978). Milicia Nacional y Revolución Burguesa. Madrid.

Infantería de la Milicia Nacional

En Lugo, según el expediente mencionado del 31 de Agosto de 1820, la misión de esta milicia era la de proporcionar una seguridad pública mayor, según el reglamento se formaría una compañía (entre 60 y 100 milicianos) y por cada una de esas compañías figurarían en ella 2 tambores y un pito (2). En este reglamento no se habla ni de trompetas ni de cornetas, las Banda de Música de la Milicia Nacional estaban al principio formadas solo por pitos y tambores (3).

No es hasta el reglamento de la milicia urbana de 1835 cuando se habla ya de otros instrumentos musicales como trompetas y cornetas que junto con los tambores su número se graduará según las fuerzas de las compañías y su número, de forma proporcional (4).

Hasta 1843 hay un vacío histórico de datos sobre dicha institución, pero es en Mayo de 1843 donde encontramos un expediente en el A.H.P.L (5). Este habla de la confección de uniformes para la Milicia. Se describe en este documento el uniforme de los milicianos músicos, siendo acompañado de un figurín de una corneta, realizado a acuarela e incluso acompañado por  una muestra de tela impoluta para su confección la cual se conserva aún hoy en día en el archivo.

Corneta de la Milicia Nacional de Lugo, Acuarela de 1843. A.H.P.L . Foto A.H.P.L


En los tres primeros días de Diciembre de 1843, la Banda de Música de la Milicia Nacional, junto a la  Banda del Ejército, Gaitas y Tambores del País (6), actúa por las calles de la ciudad, con motivo de los festejos que Lugo organiza por la proclamación de Isabel II.

Un inventario de 1844, cuando la Milicia Nacional se encontraba disuelta, narra la existencia de 6 tambores y 12 cornetas (7).

De 1854 se dispone de la relación completa de componentes que componen la Banda de Tambores y Cornetas de Lugo (8).


Otra lista de 1855 (9), especifica los miembros con sueldo y educandos sin sueldo.

En el Cancionero Musical de Galicia de Castro Sampedro y Filgueira Valverde, se recogen dos fajinas (toque de rancho) de la Milicia Nacional de Pontevedra, compuestas por Tomás Girona (10).

En el Archivo Histórico Provincial de Lugo nos encontramos con un gran número de documentos sobre la Milicia Nacional, pero a pesar de ello no hayamos más documentos sobre una actividad de banda de música en Lugo; hasta el anuncio aparecido en el periódico El Independiente del 23 de Diciembre de 1869 y está pendiente de localizar una lista de componentes de la Banda de Música de Lugo para cotejar si había componentes músicos que ya tocaban en la Banda de la Milicia Nacional


(1). Varela de Verga, Juán Bautista. “Juan Montes, un músico Gallego, estudio biográfico”. Pag 205.
(2). A.H.P.L  Fondo del Ayuntamiento de Lugo. Signatura 395-00.
(3). Varela de Verga, Juán Bautista. “Juan Montes, un músico Gallego, estudio biográfico”. Pag 186.
(4). J.S Perez Garzón: Milicia Nacional y revolución burguesa. El prototipo madrileño.1808-1974. Pag 586.
(5). A.H.P.L  Fondo del Ayuntamiento de Lugo. Signatura 395-00
(6). Programa del Ceremonial y festejos…, Ac.C.Ay.L/1843, fol 126 (A.H.P.L)
(7). A.H.P.L  Fondo del Ayuntamiento de Lugo. Signatura 395-00.
(8). A.H.P.L  Fondo del Ayuntamiento de Lugo. Signatura 395-00.
(9). A.H.P.L  Fondo del Ayuntamiento de Lugo. Signatura 395-00.
(10). Castro Sampedro y Folgar y J. Filgueira Valverde: Cancionero Musical de Galicia, vol. II, núms 459 y 460.



Efraím Díaz